Salva Sevilla pide perdón

La abultada derrota en Granada por 4 a 1 para cerrar el año 2021 ha escocido en el mallorquinismo y también en los propios jugadores que en las últimas horas han entonado el ‘mea culpa’ en sus declaraciones posteriores al partido, pero llama especialmente la atención la disculpa del veterano centrocampista Salva Sevilla, ídolo en la isla, que tras una acción errónea de bulto dio lugar al tercer gol del conjunto nazarí que ya dejaba sin opciones a los baleares en su intento por conseguir el empate.

En referencia a esa jugada con ese error propio al hacer entrega de un balón parado directamente a un rival dando lugar a un contraataque que acabó en gol, Salva Sevilla ha manifestado en su cuenta de Twitter el siguiente mensaje: «No aceptar los errores es el primer paso para cometer más, error que nos condena en el partido y nos deja sin opciones. Pido disculpas».

Asensio se carga de razón

Era un Mallorca recién ascendido y plagado de suplentes, para no llamarse a engaño, pero tomen nota de este cuarteto de violines: Rodrygo, Asensio, Benzema y Vinicius. Va a costar echarles de ahí. A Hazard, a Bale y cualquiera que lo pretenda. El camiseta Real Madrid baratas recuperó el liderato con una decoración lujosa en un partido sencillo. Y Asensio encontró su lugar en el Madrid y en el mundo. No se le recuerda un partido tan completo ni en la derecha ni en la izquierda. De mediapunta, ese sitio que lleva años sin existir en el Madrid, reapareció ese jugador que un día pareció llamado a marcar una época. Cumplieron Ancelotti, que manejó bien el descontento del jugador, y Asensio, que replicó en el foro adecuado. El Madrid salió del partido como si hubiese cerrado un fichaje galáctico. El Mallorca, como si aquello no hubiera ido con él.

El once de Ancelotti dejó un rastro muy visible. No habrá rotaciones extremas. A Casemiro la paliza Madrid/Brasil le ha dejado plomo en sus piernas y niebla en su cabeza. Conviene despejarle. De Hazard sólo pueden servirse medias raciones. A Modric únicamente le van a sacar del once partidos de presunto medio pelo porque no hay gestor de juego que se le acerque. Camavinga y Rodrygo están en la primera línea de suplentes, los que tocan merecidamente con la punta de los dedos la titularidad. Son la punta de lanza de la next genBenzema puede ir olvidándose de las vacaciones y Jovic puede tomárselas cuando quiera. Y Marco Asensio tiene en su mano ser lo que aparenta. La banda derecha le esperó durante todo el curso pasado y él no se presentó. Ayer Ancelotti le tendió esa mano izquierda con la que ha levantado tantas copas y dejó la pelota en su tejado. Le dio la plaza de mediapunta en ese 4-2-3-1 al que empieza a coger el gusto. Un acierto, porque el balear dejó el mensaje de que este tren no lo va a dejar pasar. Más si el puesto le cae como un guante.

El error de Gayá

Luis García, desde la otra orilla, jugó dos partidos en uno: el del Bernabéu y el del domingo próximo en Son Moix ante Osasuna. Sucede en los equipos cortos de munición, que no pueden dispararle a todo. Así que el técnico sólo mantuvo a cuatro de los que jugaron ante el Villarreal la semana pasada. Fue una aceptación tácita de que estaba frente a un imposible.

El partido le dio la razón pronto. Gayà, el lateral del filial del que tiró ante la plaga de bajas en defensa, metió la pata en un mal control. Una desgracia seguida de otra: Benzema era el enemigo más próximo y lleva tres años sin dejar pasar una. Esta tampoco. Metió media docena de zancadas y cruzó la pelota a la red.

En estado de shock, en los minutos siguientes, el Mallorca fue desmintiendo todas sus virtudes. Fue una cama deshecha atrás, sin orden, sin presión, presa del pánico. Aún así, tuvo dos ocasiones claras para empatar, de Kubo y Lago Junior, que le devolvieron al partido. Eso también lo tiene este Madrid de Ancelotti, un equipo largo, divertido y entrañablemente vulnerable. Da mucho y quita poco. Pero esta vez supo pronto que aquello no iba a ser San Siro o Mestalla, donde sus rivales murieron por insuficiencia respiratoria. Eso siempre lo tuvo el Madrid: vive de su fe cuando no puede vivir de su fútbol.

El festival blanco

Con las defensas a la fuga, quedó un partido de recreo, muy de áreas y muy poco de entrenadores. Asensio marcó el gol del que pasaba por allí cuando ni Reina ni su defensa supieron sacar una incursión imposible de Rodrygo. Kang-in Lee respondió con un tanto de alta gama en zurdazo colocado desde fuera del área. Y para que no parara la juerga, Asensio repitió esta vez con un gol a su altura: desmarque, control orientado, casi autopase, de espuela y resolución académica con la izquierda. Una jugada de gran pureza, como ese fútbol que siempre le acompañó (intentó incluso un gol olímpico, la repera de este juego). Completó el hat-trick con un calco del tanto de Kang-in Lee. Fue una reivindicación brutal por el conducto reglamentario: sobre la hierba. Así se piden las oportunidades.

En ese girigay disfrutó Vinicius. Metido en fiesta es imparable. Desbordó, recortó, tiró caños, se gustó… El repertorio completo de ese fútbol callejero en peligro de extinción. Con otro estilo también alzó la voz Camavinga, un estupendo distribuidor de juego que conjuga el presente. Le ha cogido el aire al equipo en tiempo récord. Y Rodrygo le quitó el silenciador a su juego y puso su esprint a la altura del de Vinicius.

Asegurada la goleada, Ancelotti hizo política de vestuario. Dio esperanzas a la cantera entregando minutos a Blanco y Sergio Santos; consoló a Isco y Lucas Vázquez, que aspiraban a más en el duelo (el primero cerró el set), y regaló diez minutos a Jovic para no abusar del físico de Benzema, que antes de irse llegó al doblete con un gol que retrata bien el momento que vive: controló de espaldas, sin que sea posible determinar si sucedió por azar o por duende, y su disparo posterior tocó en dos defensas del Mallorca antes de acabar en la red. Ahora se siente capaz de meter un balón medicinal en un hoyo de golf.

Mallorca se queda con el fichaje de Matthew Hoppe

El día final del mercado en Europa tenía reservado una serie de movimientos, entre ellos varios que involucran el destino de jugadores estadounidenses, tal es el caso de Matthew Hoppe, que se convertirá en nuevo jugador del Mallorca durante la temporada 2021/22 en LaLiga, luego de la rápida irrupción que tuvo durante la última temporada con el Schalke 04, equipo del que se despedirá tras perder la categoría en Alemania.

Tal como se dio a conocer en las últimas horas, Mallorca se quedará con el delantero estadounidense de apenas 20 años y que recientemente brilló en la Copa Oro con la selección de los Estados Unidos, donde consiguió su primer título con la selección de su país y ahora encarará un nuevo reto, tras haber hecho su debut durante la temporada pasada en Bundesliga.

El delantero californiano fue parte de la Barça Residency Academy en Arizona, antes de dar el salto hacia el fútbol europeo, donde terminó su formación con el Schalke 04, club con el que se presentó y con el que tuvo grandes actuaciones, entre las que destacó el hat-trick con el que se convirtió en el primer estadounidense en marcar un triplete dentro del fútbol alemán.

Hoppe se había perdido los primeros partidos de la temporada con el cuadro alemán y disputó 16 minutos ante Fortuna Düsseldorf, el pasado fin de semana, antes de resolver su futuro y continuará su carrera dentro del fútbol español, cedido a Mallorca hasta el fin de la temporada e incluso este martes, se le pudo observar completando las pruebas médicas en las instalaciones del club español, para ultimar los últimos detalles de su transferencia.

Hoppe disputó 22 partidos de Bundesliga en la última temporada, marcando un total de 6 anotaciones y una asistencia, mientras que con la Selecicón Estadounidense, el atacante californiano recibió su primera convocatoria en la Copa Oro, misma en la que completó 5 encuentros y marcó un tanto además de una asistencia, en un torneo en el que el combinado norteamericano se quedó con el título tras vencer a México en la final.

Crece la presencia estadounidense en LaLiga

Con la llegada de Matthew Hoppe a Mallorca, el fútbol español sumará un elemento estadounidense más y el atacante se unirá a Matt Miazga, fichado recientemente por el Alavés, además de Yunus Musah y Sergiño Dest, de Valencia y Barcelona, respectivamente, durante la campaña 2021/22 de LaLiga.

Un exultante Rayo se enfrenta a la etapa reina: Mallorca y Espanyol

Ganar, ganar y volver a ganar. El Rayo Vallecano se lo ha tomado al pie de la letra y sigue coleccionando triunfos, lleva seis: tres en Liga (Las Palmas, Alcorcón y Mirandés) y otros tres en Copa (Teruel, Haro y Elche). Es más, no ha hecho otra cosa desde que comenzara un 2021 que resulta prometedor. Esta racha ha conducido a los franjirrojos al cuarto puesto de la clasificación —tiene el ascenso directo a cinco puntos— y a los octavos de final del torneo del KO.

Además, el Rayo de Iraola ha demostrado en estos seis últimos duelos algunas de sus cualidades más características, como la solvencia atrás. Sólo ha encajado cuatro goles y ha conseguido dejar la portería a cero en tres ocasiones —dos de ellas, con Dimitrievski bajo palos—. Además, los vallecanos están demostrando pegada, ya jueguen con un delantero puro (Qasmi), algún extremo reconvertido (Bebé o Antoñín) o Trejo de falso nueve. Han sumado catorce tantos en este pleno de victorias y promedian 2,3 dianas por partido.

Habría que remontarse al 2 de diciembre para encontrar la última derrota del Rayo. Y es que después de caer contra el Leganés (1-0), los franjirrojos se han venido arriba y han completado una racha de ocho encuentros sin perder. Todo esto ha hecho que los madrileños estén exultantes y afronten con optimismo su etapa reina, puesto que ahora asoman dos de los pesos pesados de la categoría. Este sábado reciben al Mallorca en Vallecas (16:00 horas) y el próximo domingo 31 visitan al Espanyol (16:00).

Ambos compromisos determinarán las verdaderas aspiraciones de los rayistas, si pueden pelear por una de las plazas de ascenso directo, que actualmente ocupan pericos y bermellones, o su lucha se reduce a mantenerse en los puestos de playoff. Echando la vista atrás, los franjirrojos tienen motivos para la esperanza, ya que se impusieron a ambos en la primera vuelta. Los vallecanos ganaron (0-1, con gol de Isi) en el estreno liguero de Son Moix y también en la visita del líder (1-0, de nuevo Isi).

«A nivel de resultados este es nuestro mejor momento. Hemos tenido solidaridad y contundencia defensiva, que es lo que nos ha dado el partido contra el Mirandés. Nos sentimos afortunados de tener los jugadores que tenemos. Están dándolo todo. Habrá momentos en los que los resultados no acompañen y tendremos que apretar, ahí será cuando más nos costará probablemente», explicó Iraola, quien destacó el compromiso de sus futbolistas. Ayer, en Anduva, ya pudo contar con los que habían sido contactos de positivos por COVID: «Venían de diez días parados. No quería arriesgar con ellos de inicio y pudieron salir en la segunda parte. Eso condicionó la alineación».

A pesar de la marejada extradeportiva, el Rayo de Iraola ha fulminado las mejores rachas de la última década, en cuanto a victorias consecutivas se refiere. Ya ha superado los cinco triunfos del equipo de Sandoval en la temporada 2010-11 (Xerez, Cartagena, Barcelona B, Numancia y Córdoba) y de los de Míchel en la 2017-18 (Albacete, Zaragoza, Barcelona B, Tenerife y Granada). En ambos casos, lo lograron sólo en partidos de Liga y terminaron cosechando un ascenso a Primera. Habría que remontarse hasta la 91-92 para encontrar algo así, cuando doblegaron a Sabadell, Bilbao Athletic, Betis, Avilés Industrial, Real Madrid B y Racing y acabaron subiendo. Por lo que hay motivos para creer…