Koeman reprende a los jóvenes

Si por algo ha destacado Ronald Koeman desde que está en el banquillo del FC Barcelona es por su apuesta innegociable por los jóvenes. Pero esa juventud también exige un peaje, que, según el entrenador, hoy ha podido pagar muy caro el equipo.

Se le ha visto muy enfadado en algunos momentos del partido

La segunda parte hemos estado menos concentrados y hemos cometido muchos errores. Hemos bajado el ritmo del balón y nos hemos complicado la vida con el 3-2. Es innecesario. No podemos bajar el ritmo. Tenemos que aprender.

Con Mingueza ya tuvo sus primeros desencuentros en su lesión…

Sí. Mingueza se lesiona, se va fuera del campo y duró demasiado en la banda. Tenía que saber si podía seguir o no. Oscar nos dijo que podía seguir. Hay que aprender, tanto los médicos como el jugador. No puede ser.

¿Y la bronca en la segunda parte?

Es un poco exagerada mi postura con él. Está haciendo una gran temporada. Debe aprender que ser jugador en el Barça hay que estar siempre en todos los partidos. Tampoco Pedri ha estado a su nivel hoy. El cambio no ha sido por enfadarme, sino porque quería darle minutos a Umtiti. Pero es evidente que ni Araújo ni Óscar han jugado bien. Mingueza no se puede ir tanto a la banda cuando jugamos con tres. Ya he hablado con él y está todo solucionado, ningún problema.

¿Y el cambio de Piqué?

El cambio estaba previsto porque venía cansado de jugar toda la la final.

¿Se sienten favoritos?

No somos más fuertes que los otros tres equipos. También están en un buen momento. Todos tenemos partidos complicados. No se decidirá hasta la última jornada.

¿Ha cambiado su opinión sobre la Superliga después de las declaraciones de Laporta y el comunicado del club?

Ya dije que yo soy solo entrenador, no la persona que dice el futuro de este club. El presidente busca lo mejor para el club.

¿Cómo está viendo a Messi?

La decisión está en sus manos. No te voy a decir si he hablado con él sobre su futuro. Él sabe que lo necesitamos.

Unai Simón frustra la revancha

EI final del derbi insulso de ayer, pastoso como un puré de cemento fresco, podría entrar en un manicomio. A falta de chispa, los metas se fueron al karaoke a cantar y dar salsa a la noche. Dos errores de los porteros, figuras decorativas desde la final del sábado hasta el pulso de ayer en el Reale Arena, hicieron trabajar al operario que lleva el marcador.

Primero Remiro se quedó petrificado en la raya de meta en un centro envenenado de Berenguer con la derecha que remató Villalibre tras imponerse a Zubimendi de cabeza. ¿Qué puede hacer un ‘Búfalo’ para que le dejen correr más tiempo por la verde sabana para meter goles? Su trompeta siempre está afinada. Y en el sorbo final, llegó una acción bochornosa. Roberto López dio un centro chut con mucha rosca que se fue envenenando y Unai Simón, pensando que iba fuera, estiró los brazos pero en última instancia los encogió y se tragó un gol por la escuadra que pone en muy mal lugar al titular de la Selección. Ya la pifió con La Roja por una salida alocada y ahora esto… debe recapacitar.

Un final de locos en un partido con muy poca sustancia, tan encorsetado tácticamente y aburrido como la final de Copa, dos derbis muy pedestres. El mayor interés estuvo en el pasillo inicial. Los cambios modificaron el triste panorama. Januzaj, López y Portu aportaron chispa y juego por dentro, mientras que Capa y Balenziaga dieron apertura de miras en los visitantes.

Para empezar, Marcelino ratificó al mismo once de La Cartuja. Ante todo, insistir, poner a los once en la tesitura de demostrar que fue un mal día en la oficina, porque posiblemente tendrían que ser los más rabiosos del grupo, nadie con más ganas de resarcirse. Son los que tuvieron que soportar el pasillo al campeón. Y la verdad es que salieron brío, presión alta e intensidad, pero su fútbol ya no está para esos trotes que le llevaban en volandas en enero. La Real, con cambio de sistema implantando un 4-4-2 más apropiado para lo que tenía Imanol ante bajas tan notables como Illarra, Merino y Silva, enseguida se sacó ese dominio y se llevó el compromiso a su zurrón, como un mochuelo en su olivo. Marcelino mudó, pero para mal, porque su equipo jugaba en corto, lento y horizontal, algo muy contrario al credo de García Toral. Si el técnico asturiano se distingue por el vértigo, la verticalidad, el robar y estar ya en el área sin pensarlo dos veces… esta vez derivó en el toquecito, el rollo patatero por la franja central y ser pan comido para el rival. Y esa película es un tostón, para esto ya estaba Berizzo y su insípdio fútbol de toque.

En partido y medio ambos equipos pisotearon por la vulgaridad esos grandes derbis de antaño que hasta suponían títulos. Muchos miraban estas dos últimas citas al pulso en las porterías, el Unai Simón-Remiro y en 135 minutos nadie les manchó los guantes, tan sólo Íñigo Martínez en un disparo lejano en La Cartuja. Se le ha visto más a Remiro en las burlas al contrario en la celebración copera que en las palomitas voladoras en estos derbis. Tuvo una ocasioncita Carlos Fernández en el 42 en un remate desequilibrado en el que le dio muy mal y también hubo una carambola al hombro de Yuri en área propia que atajó sin problema Simón. Quería Marcelino intensidad y la tenía en forma de faltas: 1-9 cerca del descanso.

A falta de fluidez en el juego, siempre queda el atajo de Williams. Lo malo es que está con la confianza por los suelos, no encara, no reta a los contrarios, y encima sus centros y disparos fueron a La Concha. A ambos equipos les faltaba profundidad. La Real acabó mejor el primer tiempo y los leones arrancaron el segundo con aire de superioridad, llegando más veces y de forma más continuada, pero sin claridad de ideas.

Desde luego, Real Sociedad y Athletic no han reclutado adeptos a los derbis vascos con estas últimas entregas. Se han mostrado bien plantados en el campo pero con chispa cero. Berenguer tuvo la mejor ocasión en el 55, tras sacarse con clase a su marca y disparar, pero el balón dio en la punta de la bota de Le Normand y se marchó fuera. En la ruleta de cambios para dar entrada a gente fresca se vio que el brillo estaba más en los banquillos que en los que han soportado el peso de estas dos citas tan seguidas. Balenziaga, por ejemplo, aportó en un suspiro más que Yuri en estos cuatro días. O Portu, que reactivó a la Real y le hizo ganar metros. Nada más salir tuvo una ocasión muy buena interpretando magistralmente los espacios. Es uno de los mejores del mundo midiendo el tiempo justo para romper al hueco sin caer en fuera de juego. Los cambios dieron mucho más en el bando local, desde luego. Es curioso, Imanol pasó de tener dos nueves a no dejar ninguno, amoverse con avispas por el área sin un referente. Roberto López, Portu y Januzaj, tres de los recambios, rozaron en el 78 el 1-0. El belga es pura magia, esconde la bola y la da con la precisión de un brujo. El partido se estaba haciendo largo. Y llegó la demencia final.


Marcelino: «Nos hemos parecido a lo que creemos»

El entrenador del Athletic de Bilbao, Marcelino García Toral, se mostró muy satisfecho con el empate en San Sebastián (1-1) tras la decepción en la final de Copa del Rey y cree que su equipo dio este miércoles «un paso adelante». «Lo mejor ha sido la reacción que hemos tenido porque no era fácil jugar este partido por la enorme desilusión desde el sábado y jugando contra el rival que nos la ganó. Estoy orgulloso de la actitud del equipo», señaló el entrenador asturiano. Toral entiende que tras un disgusto «reciente» su equipo dio «una respuesta positiva» y subrayó que el Athletic «mereció ganar» el partido y «no está muy lejos de un nivel competitivo bueno».

«Ha habido muy buena dinámica, atrevimiento… nos hemos parecido a lo que creemos y es el camino correcto para demostrar nuestra potencial«, enfatizó Toral. Lamentó el gol de la Real y, sobre si Unai Simón pudo hacer haber hecho algo más por evitar el tanto de Roberto López, fue tajante al asegurar que «hoy ha habido cosas muy positivas para nosotros y no quiero perder el tiempo en eso«. «Los dos partidos contra la Real han sido muy igualados. El otro día se perdió por un penalti y hoy ya hemos visto como ha sido«, señaló el técnico del Athletic contrariado porque «en una acción sencilla se nos hayan ido dos puntos».

Alguacil: «En los minutos finales estaba más cerca el 1-0 que el 0-1»

El técnico de la Real Sociedad, Imanol Alguacil, valoró el punto obtenido en un derbi que «no era fácil» para ellos ni para el Athletic «después de tantas emociones de la Copa».

Alguacil vio un partido «igualado y diferente al de la final, en el que ellos optaron por repetir equipo para intentar lavar la imagen y nosotros refrescarlo» y se mostró convencido de que «en los minutos finales estaba más cerca el 1-0 que el 0-1».

Las bajas que asolan al equipo preocupan a Alguacil, que recordó que su plantilla «ha jugado una Liga Europa muy exigente también, y son dos años a un nivel extraordinario, en puestos europeos, lo que exige física y mentalmente».

No quiere que las ausencias sean una excusa para el tramo final de la temporada porque «también está el filial y en los nueve partidos que quedan este equipo se va a dejar la vida para entrar en Europa, estemos los que estemos», dijo.

Calificó el punto de «bueno, aunque hay que hacerlo muy bueno el próximo domingo» y reconoció públicamente la actuación de su delantero Adnan Januzaj, el mejor jugador del partido.

«Me alegro mucho por él. Janu no jugó la final y estuvo calentando 45 minutos, hoy estaba en el banquillo y ha salido como a mí me gusta«, ensalzó al belga el preparador donostiarra, que auguró una «maratón tremenda de partidos» para la que ve a su equipo preparado.

Se pronunció también sobre la próxima final de Copa entre el Barcelona y el Athletic, reconoció que si la ganan los culés el séptimo puesto también clasificaría para Europa, lo que beneficiaría a la Real, pero deseó que «la jueguen y la gane el mejor”.

El técnico habló sobre los mariachis que esperaron a la expedición del Athletic en su hotel de concentración previo al encuentro: «Es una minoría, la aficion de la Real Sociedad no es esa. Me parece feo lo de los mariachis. El Athletic Club no se merecía eso. El comportamiento ha sido ejemplar, tanto antes como después».

Respiro para Zidane: Kroos y Valverde estarán ante el Liverpool

 

Tras la tormentosa noticia de la nueva lesión de Sergio Ramos, que le impedirá al capitán blanco estar en los tres partidos que pueden decidir la temporada del Madrid entre la eliminatoria con el Liverpool de cuartos de la Champions (días 6 y 14) y el Clásico liguero con el Barça (día 10), Zidane ha visto con alivio cómo la enfermería se le va a aligerar con la recuperación de dos jugadores fundamentales de su ‘Sala de Máquinas’. Tanto Toni Kroos como Fede Valverde están acelerando en la recuperación de sus dolencias y, salvo que sufran alguna recaída en los próximos días, los dos estarán disponibles para jugar ante el Liverpool de Klopp en el Di Stéfano el próximo martes (21:00 horas).

El alemán tuvo un problema de aductores entrenándose con Alemania en este último parón del Virus FIFA, lo que le hizo determinar que era mejor regresar a Valdebebas para ponerse a punto y mejorar de esa leve dolencia ante lo que se le avecina a su equipo. Bien que lo ha sentido Löw y sus compañeros de la Mannschaft, que tras perder el miércoles con Macedonia (1-2) se han metido en un lío y ahora mismo les peligra la clasificación para el Mundial de Qatar. Pero Kroos sintió que si se quedaba podría romperse y bien que lo ha agradecido Zidane, dado que sabe que ese tridente mágico de la medular (CasemiroKroosModric) es clave en las posibilidades que tenga su equipo para superar las tres ‘etapas alpinas’ que le aguardan tras el partido de mañana ante el Eibar en el Di Stéfano (16:15). Kroos todavía tiene alguna ligera molestia, pero forzará para ayudar a su equipo.

Al igual que Valverde, que se lesionó en Vigo en el último partido del equipo ante el Celta en Balaídos. El uruguayo sufrió unas molestias musculares en su pierna derecha, que ni siquiera precisaron de un parte médico. Ha trabajado bien con los fisios estas dos semanas de parón y ya toca balón sin problemas. El martes también estará ante el Liverpool si Zizou necesita de sus servicios, como sí parece en vista de que será un encuentro muy físico y en ese terreno el charrúa se maneja como nadie. Así que Zidane puede respirar más tranquilo. Faltarán Ramos, Carvajal y Hazard, pero tendrá a Kroos y al Pajarito Valverde para las tres grandes batallas que se avecinan.

El calvario de Ansu Fati: al borde de la tercera operación

Ansu Fati está viviendo un auténtico calvario. Desde que se lesionara a principios de noviembre del año pasado del menisco de la rodilla izquierda que ha vivido un infierno. Cuando se puso en manos del prestigioso cirujano Ramón Cugat se le pronosticó 4 meses de baja tras suturarle el menisco. Era el tiempo previsto en cualquier manual de traumatología para una lesión de este tipo: tres meses para la cicatrización y un mes de trabajo de campo para recibir el alta.

Sin embargo, la rehabilitación de Fati fue de de mal en peor. Ya en el post operatorio tuvo que estar más días de los previstos ingresado en el Hospital Quirón, después la rodilla se le inflaba de manera sistemática y le impedían iniciar el trabajo de fisioterapia. La situación fue empeorando hasta el punto que a principios de enero se le volvió a operar a escondidas, sin dar ninguna información. El club, para cubrirse las espaldas de esta segunda intervención, alegó que estaba realizando una terapia regenerativa.

Pero desgraciadamente esta segunda intervención tampoco acabó de solucionar las molestias de la rodilla. De hecho, según ha podido saber AS, hace tres semanas sufrió una infección en el menisco que hizo saltar todas las alarmas.

Una confirmación que ha venido a través de la periodista Marta Carreras de Catalunya Ràdio que ha explicado en el programa ‘Tot Costa’ que ahora mismo existe una enorme incertidumbre en los servicios médicos sobre la situación de Fati, con la posibilidad de una nueva operación sobre la mesa.

Si se confirma esta tercera intervención, Fati habrá dicho adiós definitivamente a esta temporada y también se habrán evaporado las pocas opciones que aún alberga de jugar la Eurocopa y los Juegos Olímpicos.

Ansu Fati: «Fue llegar a Barcelona y ya no querer irme»

El futbolista del Barcelona mostró su lado más personal en un reportaje para la revista Esquire. A pesar del calvario que está sufriendo con la lesión en el menisco, su deseo estaba en volver a los terrenos de juego antes de finalizar la temporada. Ahora, tras no lograr superar esa dolencia de manera satisfactoria, sus esperanzas se pueden ver truncadas.

Ansu Fati llegó a España en 2009 para reencontrarse con su padre, que vino primero en busca de trabajo. El barcelonista recuerda el momento con una mezcla de nervios e iusión. «No sabíamos el idioma ni conocíamos a nadie. Llegar a un sitio nuevo asusta un poco porque no sabes lo que te vas a encontrar, pero se compensó con la alegría por reencontrarnos con mi padre».

Para él, su familia lo es todo. Luego llegó la aventura futbolística en el Barça. «El Barcelona fichó primero a mi hermano y después a mí. Me costó mucho venir, porque tenía toda mi vida en Sevilla, mis amigos, me cuidaban muy bien… pero fue llegar aquí y ya no quise irme«, recuerda el joven jugador.

El azulgrana vivía un momento muy dulce antes de la grave lesión: «Cuando fue el boom de mi debut no miré mucho las redes sociales, porque sabía que hablarían de mí… Si te lo crees demasiado, no rindes igual. Además, llegar al primer equipo y debutar no es lo más difícil. Lo más complicado es estar allí muchos años».

Ocasión para despegarse

Filomena no permitió a primeros de enero jugarse este Atlético-Athletic. El temporal impidió la disputa del enfrentamiento entre dos históricos del fútbol español. Dos meses después, los madrileños siguen empeñados en pelear hasta el final por esta Liga y los vascos ganaron la Supercoopa de España y se han clasificado para la final de Copa de esta temporada. Son dos conjuntos fiables, de peso y caminan firmes de la mano de Simeone y Marcelino, quienes mantienen una buena rivalidad. El Atlético llega de jugar el derbi. Tuvo al Real Madrid contra las cuerdas, fue mejor durante casi todo el partido, pero no remató la faena. El Athletic jugó con la unidad B el anterior partido liguero después de la semifinal copera ante el Levante. En principio, Marcelino pondrá a sus mejores futbolistas sobre el césped del Wanda Metropolitano.

El partido es crucial para la lucha por el título. El Atlético le saca tres puntos al Barcelona y cinco al Real Madrid. De ganar, la distancia se iría a seis y ocho puntos, respectivamente. Nada definitivo, pero sí una ventaja considerable a falta de doce jornadas para la conclusión. En el vestuario del Atlético nadie se aleja del archifamoso partido a partido de Simeone, pero el encuentro adquiere tintes de final. El líder tiene una ocasión de oro para despegarse y los del Cholo saben lo que hay en juego. Antes del parón tendrá que jugar ante Getafe y Alavés. En estos días hay media Liga en disputa.

Simeone dejó de nuevo en el banquillo a João Félix, quien jugó la recta final del derbi. Pasó inadvertido. Tampoco jugó de inicio ante el Vilarreal. Veremos si empieza en el once o se queda otra vez fuera. Saúl tampoco inició ante el Real Madrid y podría ser titular ante el Athletic. Habrá que ver si el Cholo hace alguna rotación o tira de los que le están dando resultado. Lo más positivo para el entrenador argentino es que el Atlético se rearma, ya con Trippier y Carrasco. Luis Suárez volvió a marcar tras unas jornadas de sequía y será la principal amenaza para el conjunto bilbaíno. Igual que Marcos Llorente, en un excelente estado de forma.

En el Athletic formará Raúl García y eso son palabras mayores en el Atlético. Respeto y admiración para uno de los importantes en la historia reciente del club madrileño. Pero el ‘rulo’ jugará como rival y en los noventa minutos no regalará ni un balón. Como tampoco Williams, Muniain y compañía. El Athletic quiere acercarse a los puestos europeos y para ello necesita puntuar. LaLiga pasa por el Wanda Metropolitano. Los dos más poderosos, Barcelona y Real Madrid, estarán muy pendientes de lo que pase hoy.

El Metropolitano, talismán blanco

El Real Madrid llega al derbi con la obligación de ganar para seguir enganchado a la pelea por la Liga: está cinco puntos por debajo de los rojiblancos (58 a 53) con el Atlético aún teniendo que jugar un partido atrasado. Si cae, la distancia quedará en ocho puntos que podrían llegar a ser once; el empate dejaría abierta una puerta, pero sin margen de error y dependiendo de que los del Cholo pinchen más de una vez. Sólo el triunfo garantiza al Madrid seguir en la pugna, un objetivo para el cual contará con dos elementos a su favor: su estupendo rendimiento como visitante esta temporada y su historia en el Wanda Metropolitano, donde todavía no sabe lo que es caer.

El nuevo feudo rojiblanco se estrenó en la campaña 2017-18 y desde entonces el Madrid lo ha visitado en tres ocasiones: dos empates a cero (en la 17-18 y el curso pasado) y un 1-3 en la 2018-19, con goles de Casemiro, Ramos de penalti y Bale, en tiempos de Santiago Hernán Solari en el banquillo madridista.

Aunque la tarea este curso se presenta titánica: el Atleti es el mejor local de la Liga, con 29 puntos logrados de 36 (nueve victorias, dos empates y sólo una derrota en 12 partidos), 26 goles marcados (2,2 por encuentro) y sólo siete recibidos (0,6 por duelo). Ningún equipo ha conseguido vencer dos veces en el Metropolitano: sólo lo hicieron una vez Chelsea, Sevilla, Levante, Espanyol y el propio Madrid. Para subirse al tren de la Liga, el equipo de Zidane debe ser el primero en conseguirlo.

El Madrid, un seguro a domicilio

Aunque a su favor cuenta el Madrid con una estadística como visitante que invita al optimismo: es el segundo mejor equipo a domicilio (sólo superado por el Atlético), con 28 puntos (ocho victorias, cuatro empates y una derrota) de 39. Lleva ocho encuentros de Liga sin perder lejos de Valdebebas: no cae desde el 8 de noviembre, cuando se fue goleado de Mestalla (4-1). Y ha sido a domicilio donde ha dejado muestras de su mejor rendimiento: San Siro (0-2), Bérgamo (0-1), Camp Nou (1-3), el Pizjuán (0-1)…

Ferreyra: «Iba caminando por Donetsk y parecía que estaba jugando al ‘Call of Duty'»

¿Cómo fueron sus inicios en Argentina?

“Empecé jugando en Banfield. Llegué a debutar en Primera con 17 años, estando como técnico Jorge Burruchaga. Estuve allí de 2008 a 2012 y luego me fui a Vélez Sarsfield, donde viví un año increíble. A los seis meses de llegar salimos campeones y me lo pasé muy bien. Después, al año siguiente ya me vendieron al Shakhtar Donetsk”.

¿La formación de las categorías inferiores es muy diferente en su país?

“No sé cómo trabajan ahora, pero yo lo pasé muy bien. Empecé jugando con ocho o nueve años y ya me conocía todo el mundo. Tuve una infancia muy buena en el club. Después, técnica y tácticamente quizás ahora haya mejorado. Aquí todos los niños empiezan a trabajar pase y recepción, a orientar el cuerpo y todas esas cosas que allí no se trabajaban tanto”.

¿Cómo llevó la fama siendo un adolescente?

“Es raro. Uno no se lo podía creer y más de un día para otro, como fue mi caso. Yo estaba yendo al colegio y un día me llaman para entrenar con el primer equipo y al acabar el entrenamiento me dicen que voy a ir concentrado. Entré veinte minutos, no lo hice mal y seguí jugando, marqué y ya me quedé en el primer equipo. Me cambió la vida porque aún por encima vivía en el centro, donde estaban todos los hinchas de Banfield. Salía a la calle y todos me reconocían y me pedían fotos. No me lo podía creer”.

¿Se agrandó su ego a esa edad?

“Siempre traté de tener los pies sobre la tierra y mi familia me lo hizo saber. En algún momento hasta pasé a tener demasiado humildad. A veces es bueno creérselo en el buen sentido y que eso te aporte a la hora de jugar. Después está creerse superior al ir por la calle y pensar que por ser jugador de fútbol ya puedes hacer o decir lo que quieres y te van a decir que sí a todo. Eso pasa si juegas bien, en el momento que las cosas vayan mal, toda la mierda que hiciste te va a ir en contra. Pasa en el fútbol y en la vida, en general. Hoy en día está todo mucho más exagerado con las redes sociales. Se está jugando un partido y si no marcas, te están puteando, pero si marcas, te está alabando la misma persona que te estaba puteando hace cinco minutos”.

Su salto a Europa fue a Ucrania. ¿Por qué tomó esa decisión?

“Había hecho un buen año en Vélez y me reuní con un agente del Shakhtar. Ese año estaban jugando en Champions, tenía un grandísimo equipo y no lo dudé mucho. Fue muy raro para mí desde el primer día porque era todo diferente. El idioma, la cultura, la comida… No lo pasé muy bien el primer año, pero tampoco ayudó mi personalidad, que es muy cerrada. El equipo estaba lleno de brasileños que me querían ayudar, pero yo era muy cerrado y eso jugó en mi contra”.

¿Cómo es vivir en un país en guerra?

“En Donetsk viví antes de que estallara la guerra, después me fui a Kiev. Yo no entendía nada, sabía que pasaban cosas, pero no entendía el idioma y no sabía lo que decían las noticias. En el club tampoco nos decían nada, pero después ibas por la ciudad y veías situaciones que ya no me parecían normales. Yo iba a entrenar a las afueras de Donetsk y siempre estaba la policía ucraniana, hasta que de repente no estaba más la policía ucraniana y había gente con la cabeza tapada y con metralletas. Yo dije ¿esto qué es? Pasaba por ahí, nos pedían documentos y yo sólo les decía: ‘Shakhtar, Shakhtar’, para que me dejaran pasar. Estuvimos así hasta que acabó el campeonato y cuando nos fuimos, ya explotó todo”.

¿Vivió situaciones de miedo?

“Había muchas manifestaciones me acuerdo. Los edificios del gobierno estaban todos tomados, estaban atrincherados con alambres, con gomas… Aquello parecía el Call of Duty. Uno iba por la calle y parecía que estábamos jugando al Call of Duty. En algún momento me asusté, pero siempre me decían que no pasaba nada. Cuando nos fuimos, a las pocas semanas explotó todo”.

Usted y los brasileños incluso se negaron a volver.

“Sí, estábamos haciendo la pretemporada en Francia o Suiza y después de un partido amistoso teníamos que regresar a Ucrania para jugar. Justo ese día habían tirado un avión comercial en Donetsk, en el que habían fallecido todas las personas que viajaban. En ese momento, estábamos asustados y decidimos no viajar a Kiev. Yo estuve dos semanas en Frankfurt hasta que se arregló mi salida a Newcastle”.

Su paso por la Premier no fue nada satisfactoria.

“Fue un año para olvidar. Había llegado mal del Shakhtar, porque como me quería ir no entrené como debiera. Fue algo que me sirvió de experiencia, más allá de no estar a gusto, hay que estar siempre preparado. Cuando fui al Newcastle tardé en adaptarme y luego tuve un problema en la espalda que me dejó varios meses sin jugar”.

El siguiente salto fue al Benfica, donde emergía un tal Joao Felix.

“Me acuerdo que llegué y me hablaban de un chico de 18 años que jugaba bien. Yo lo vi y parecía un nene, pero en los entrenamientos ya se le veía la calidad que tenía. Además, le daba igual jugar con el filial que con el primer equipo del Benfica. Ese chico no tiene techo, puede llegar a donde se proponga. Algún día puede llegar a ganar el Balón de Oro tranquilamente. Lo tiene todo, calidad y mentalmente es muy fuerte”

Durante su etapa en el Benfica realizó un intervalo en el Espanyol, del que no guarda gratos recuerdos.

“A nivel futbolístico la verdad que no. Borja Iglesias lo estaba haciendo muy bien y además me rompí el isquiotibial y estuve cinco semanas parado. Al siguiente año, empecé bien la pretemporada, estaba cogiendo confianza, había marcado varios goles en la previa de la Europa League y también en LaLiga, pero otra vez me rompo el isquiotibial, esta vez el otro, y cuando vuelvo ya habían cambiado de técnico. Ahí empezó la debacle del equipo y también la mía personal. Cuando llega Abelardo, ya sabía que no me tenía muy en cuenta. Era consciente que no estaba a mi mejor nivel. El descenso fue muy feo”.

Y finalmente, el Celta. ¿Cómo se gestó ese fichaje?

“Se acercó algún allegado del Chacho para decirme que me quería y yo le dije que sí. En el Benfica no estaba jugando casi nada, sabía que se había acabado mi etapa allí y se solucionó todo muy rápido?

¿Por qué firmó sólo hasta final de temporada?

“Ellos me dijeron que quieren ver primero cómo estoy. La realidad es que vengo de dos temporadas malas y que me hagan un contrato largo no era lógico, yo lo sabía. Me ofrecieron estos seis meses y después ya se verá según mi rendimiento”.

Empezó con buen pie, con gol en el Metropolitano.

“Sí, pude empujar ese gol para sacar un empate, pero ahora hay que demostrar que me puedo quedar mucho tiempo aquí. Físicamente me encuentro bien, pero soy consciente de que me falta ritmo. Contra el Valencia sentí que me costó, sobre todo en la parte física y de timing. Sabía que venía en estas condiciones y tengo que aprovechar los minutos que me toquen”.

¿Le da tranquilidad el hecho de saber que Coudet confía en usted?

“Sí, vengo de un año entero con dos entrenadores que no me tenían en cuenta y la autoestima se te baja porque no te sientes importante, no te sientes cómodo. Yo lo percibía y no me sentía bien. Aquí no estoy jugando, pero sé que puedo entrar en cualquier momento y ayudar al equipo. Es algo que me sube el autoestima y me va a ayudar a sentirme contento dentro de la cancha”.

¿Qué es lo que más le sorprendió en el Celta?

“Tiene jugadores de mucha calidad, hay jugadores de muy buen pie. Cuando estaba en el Espanyol no entendía que lucharan por el descenso. Luego está Aspas, que es un jugador top, para jugar en un equipo grande. Tiene una visión de juego que sale de la media, es diferente”.

Otro jugador de buen pie que estuvo a punto de venir es Cervi, ¿ya le ha convencido para que esté aquí en verano?

“Traté de no hablarle mucho porque sé que estuvo cerca de venir aquí, pero ahora está en Benfica y como amigo quiero que le vaya bien. Si no le va bien, quizás tenga ganas de salir y puede venir. El fútbol es así, no le tenían en cuenta, no estaba jugando, pero le tocó salir en dos o tres partidos por las bajas, fue el mejor del equipo y no lo dejaron salir”.

El Atlético se resiente de las bajas de Hermoso y Trippier

El Atlético está pasando por el momento de mayor fragilidad defensiva de la temporada. Cuatro jornadas consecutivas de Liga encajando, en las dos últimas por partida doble, y que ante el Celta costó que se escapase la victoria en el último minuto. El equipo rojiblanco solo había comenzado una vez con el marcador en contra en las primeras 16 jornadas en Liga, en el derbi contra el Real Madrid donde acabó cayendo por 2-0. Pero en estos cuatro últimos duelos ha tenido que remontar en tres, encajando los mismos goles que en toda la temporada anterior.

Ante Eibar (1-2) y Valencia con éxito (3-1), y frente al Celta sin el premio final por culpa del gol de Ferreyra. Una mala racha sobre la meta de Oblak que coincide con la ausencia de un Mario Hermoso que se había adaptado a la perfección a la zaga de tres centrales. Desplazado a la izquierda, era el jugador capaz de sacar el balón jugado y que mejor se desenvolvía para salir hacia su pierna natural y frenar las acometidas rivales. El madrileño fue baja en Ipurua por un esguince y se ha perdido los duelos contra Cádiz y Celta por coronavirus.

Ahora se mantiene a la espera de dar negativo en los próximos test para unirse al grupo y volver a participar con el equipo. En su ausencia, Felipe ha ocupado el perfil izquierdo de la defensa, pero no ha estado para nada acertado. A pierna cambiada sufre mucho saliendo de sitio, con metros a su espalda comete faltas innecesarias y ante el Celta tuvo que ser sustituido en el descanso para no acabar expulsado. En Cádiz el Cholo movió el puesto de Felipe con Giménez, pero el uruguayo, que sí está acostumbrado a jugar perfilado a la izquierda en una zaga de cuatro, tampoco está cómodo en la línea de tres tirado a ese lado.

Hermoso ha ido ganando protagonismo esta temporada hasta acabar siendo una pieza básica en este nuevo sistema, donde sin él pierde parte de su esencia cerrar con tres. Es el central más diferente de los cuatro, y el único zurdo. De su evolución dependerá que pueda estar en Granada. El que seguro que seguirá sin poder hacerlo es Trippier, que sigue tachando los días para volver a jugar. Sancionado hasta acabar febrero, la baja del inglés también ha abierto un boquete en la banda derecha. Simeone está haciendo probaturas para cubrirlo, situando ahí a Llorente, anteriormente a Carrasco, a Vrsaljko e incluso a Giménez. Pero el croata no está en buena forma y Llorente pierde muchas de sus características ahí, aunque siempre cumple.

Unos problemas globales en defensa que no se deben únicamente a las ausencias, pero donde las bajas están metiendo el dedo en la llaga. Si el excentral del Espanyol vuelve este fin de semana será una gran noticia para Simeone. El Cholo indicaba que «los números están para mirarlos y preocuparse. Nos están haciendo bastantes goles en estos últimos partidos, cuatro seguidos y tendremos que mejorar en una faceta importante del equipo que en estos momentos no está tan firme». Parte de recuperar esa solvencia puede llegar con el regreso de un Hermoso que empezó el curso con un papel secundario y se ha hecho con un hueco amoldado para él, donde se está lamentando su ausencia. Para volver a ver a Trippier habrá que esperar todavía unas semanas más.

Piqué: «El 85% de los árbitros son del Madrid, ¿cómo no les van a pitar a favor?»

Gerard Piqué ha concedido una entrevista al canal Post United y al youtuber DjMaRiiO, en la que ha tratado todos los temas futbolísticos de la actualidad. Como siempre, el central del Barcelona no ha tenido pelos en la lengua y ha desvelado su polémica opinión sobre los arbitrajes y los presuntos favores al Real Madrid. El jugador considera, según el testimonio que dio un colegiado ya retirado, que el 85% del cuerpo es aficionado al club blanco y que eso influye a la hora de pitar.

«Un exárbitro, que no recuerdo quién era, quizás Iturralde, decía que el 85% de los árbitros son del Madrid. Es una estadística que se dijo, lo puedes mirar. ¿Cómo no van a pitar a favor del Madrid? Inconscientemente, pero cómo no van a tirar más de un bando que del otro. Al final, si eres de un club… Respeto totalmente la profesionalidad de los árbitros. Sé que intentan hacer el mejor trabajo posible, pero cuando llega un momento de duda…», expuso Piqué en la entrevista.

El entrevistador también le preguntó sobre la marcha de Luis Suárez. Piqué no hizo una crítica directa, si bien todo apunta a que no comparte la decisión tomada: «No lo hice yo, eh. Yo no… Pregunta a quien lo dejó ir. No es culpa mía. ¿Si los jugadores mandamos? Quiero decir una respuesta lógica. Si alguna vez los jugadores hemos decidido es porque nos han preguntado, nos delegaban a nosotros. Muchas veces hemos respondido ‘eso es cosa vuestra’. Al final el jugador está para jugar al fútbol. Cuanta menos decisión tenga que tomar mucho mejor. Que se centre solo en jugar».

De nuevo, describió el trabajo de un presidente y una junta directiva consolidada y puso de ejemplo a su excompañero en la Selección, Sergio Ramos: «Cuando tienes una directiva fuerte y que quiere ir hacia un lado, los jugadores poco tienen que decir. Sergio con la renovación que está teniendo es un ejemplo de presidente fuerte que toma una decisión y va por un camino. A veces los jugadores no pintamos mucho. No he hablado con Ramos de su renovación. Con los del Madrid tengo una relación buena. Con Arbeloa tuve un rifirrafe en su momento por la rivalidad Barça-Madrid. Le deseo lo mejor en el futuro. Ahora está en el club trabajando y nuestra relación es correcta».

DjMaRiiO, reconocido aficionado del Real Madrid, admitió haberse puesto la elástica blaugrana por necesidad, cuando jugó un partido en el Camp Nou. Recibió de Piqué la equipación oficial del Barça esta temporada, algo que se tomó en broma, pese a que no prometió vestirla. Entonces, le preguntó al entrevistado si alguna vez la había elegido en el armario: «Nunca me he puesto la camiseta del Madrid. Tengo en casa porque las he intercambiado. Tengo de Cristiano, de Benzema, de Ramos. Hemos jugado muchos años… Si creyera que me la tengo que poner, me la pongo sin problemas, pero es superior a mí».

«El Madrid está acostumbrado a que le piten todo»

Sobre el partido de Copa contra el Granada: «Desde el inicio jugamos bastante bien. El marcador de 2-0 no reflejaba lo que estábamos viendo. Tuvimos varios palos, varias jugadas claras, y al final se hizo justicia. Son de esas victorias que hacen equipo».

Palabras de Di María: «Sorprendente que un jugador de otro equipo hable así, habrá que preguntárselo. Yo lo que veo y las sensaciones son muy buenas. Leo está más enchufado que nunca».

Koke, la pesadilla del Sevilla

Koke está de dulce y ahora le viene el Sevilla, su rival favorito puesto que les ha anotado siete goles en 20 partidos. Si lo comparamos con sus registros a otras entidades nos topamos con que su límite a un mismo cuadro son tres tantos a un mismo cuadro. El equipo hispalense le ha sufrido de cerca desde 2011, donde les marcó en su duodécimo partido como profesional. Lo que empezó como una anécdota ha terminado en algo cotidiano.

La racha incrementó rápidamente en la temporada 2012-13 con un latigazo que supuso el 4-0 y que ratificó su buena puntería ante los andaluces. Dos campañas después, la hazaña volvió a repetirse en la 2015-16 con otro más. Lejos de darse un descanso, en la 2016-17 hizo lo propio en un 3-1, donde también anotó Griezmann.

El último antecedente fue en el 2019 para abrir el luminoso en un encuentro que finalizó con el marcador en tablas (1-1). Las nueve victorias, ocho empates y tres derrotas hacen que el Atleti tenga un balance muy positivo. Lopetegui está llamado a romper la racha, pero ni mucho menos lo tiene sencillo.

Los de Simeone tienen 38 puntos y sólo han perdido contra el Real Madrid. Una derrota dolorosa al tratarse del eterno rival pero que también refleja todo el mérito que tiene esta racha. Es LaLiga más favorable en los últimos años. Pese a que Simeone se centra en «el partido a partido», lo cierto es que las sensaciones son inmejorables.

Su mejor momento

Koke está siendo uno de los grandes artífices de este Atlético de Madrid. El rojiblanco va de menos a más y es uno de los capitanes generales del proyecto. El equilibrio que le da a la plantilla es vital para la seguridad defensiva y las ocasiones que se generan arriba. Todo esto ha propiciado su vuelta a la selección. 

Al inicio del 2021 quiso mandar un mensaje de ánimo a la afición: «Acaba un año muy duro, en el que una terrible pandemia transformó nuestras vidas y nuestro deporte. Al 2021 le pido salud, esperanza, nuevos retos… y poder celebrar los éxitos junto a la gente que quiero, mirando solo hacia adelante. Deseo de corazón veros a todos muy pronto en el Metropolitano, reencontrarnos en nuestra casa. Nos esperan grandes momentos».