Gnagnon, otro verano de esper

Joris Gnagnon llegó al Sevilla en el verano de 2018 a cambios de unos 13 millones de euros y su luz sigue sin encenderse en Nervión. El francés, que decidió quedarse esta campaña en el conjunto sevillista para ser un central más del plantel, sólo disputó 29 minutos a las órdenes de Julen Lopetegui. A sus 24 años, en Nervión aún esperan su salto de calidad y que se pueda revalorizar con tiempo de juego en un futuro inmediato. Su sitio en este Sevilla parece muy limitado y en el club ya se barajan opciones para que concrete una salida este verano, aunque la espera volverá a ser la protagonista en este nuevo escenario.

El francés tiene contrato hasta finales de 2023, por lo que se abren las puertas de nuevo a una posible cesión que pueda impulsar el rendimiento del jugador. Ocurrió en el Rennes la campaña anterior, aunque su juego tuvo altibajos y las lesiones también afectaron su toma de regularidad. La Ligue 1 pondrá sus ojos sobre el jugador de nuevo a sabiendas que su mejor versión llegó en este campeonato y que sus oportunidades de convencer a Lopetegui este verano vuelven a ser reducidas.

Los movimientos en la zaga del Sevilla de Lopetegui pueden entrar en escena en este mercado de verano bajo numerosos contextos. Los ofrecimientos por Diego Carlos y Koundé se esperan y en Nervión nunca se descartan posibles salidas si las plusvalías responden a las exigencias expuestas. Sergi Gómez y Rekik, actores secundarios del proyecto de esta campaña, también vislumbran un panorama de dudas de cara a su futuro en el plantel. En el caso del primero, su contrato expira en verano de 2022. Muchas tareas sobre la mesa para Monchi en su siguiente desafío en Nervión.