Donnarumma KO y Messi entra

Una de cal y una de arena para el camiseta psg 21 22 en la convocatoria para enfrentarse esta noche al Reims. El conjunto parisino ha dado a conocer la lista de convocados para la contienda de la jornada 22 de la Ligue 1 y en la misma no figura Gianluigi Donnarumma. El guardameta italiano sufrió unas molestias en el sóleo durante el entrenamiento de este sábado, por lo que Keylor Navas será titular.

Por otra parte, la buena noticia en la lista del PSG es la vuelta de Leo Messi. El astro argentino dio positivo en coronavirus durante las navidades y no ha podido jugar de momento en lo que llevamos de año. Ha entrenado con normalidad a lo largo de la semana y podría salir de titular ante el Reims. Su último encuentro fue el 22 de diciembre, en el empate del PSG en el campo del Lorient (1-1).

Por otra parte, Mbappé, que era duda hasta última hora, también ha sido citado por Mauricio Pochettino. El internacional francés había sufrido un golpe en los abductores durante el último partido contra el Brest, pero ayer reapareció en Camp des Loges y el propio Pochettino había confirmado su presencia en la lista de convocados. Falta saber si lo hará como titular, pues el PSG no quiere tomar ningún riesgo con su estrella a menos de un mes de la doble confrontación de Champions contra el Real Madrid.

El ‘apretón’ que puso sobre la pista del fichaje de Ramos por el PSG y otras historias

Imagínense. Les entra un apretón de los fuertes, de los de verdad (nos ha pasado a todos), de los que te obliga a buscar un baño donde sea y como sea. La necesidad te nubla la vista y cualquier otro sentido, pero al salir, aliviado, los sentidos se vuelven a reactivar y ahí está: la noticia. Eso le sucedió hace apenas unos meses a Andrés Onrubia, corresponsal de la Cadena SER y de AS en Francia. El ‘apretón’ le condujo al bar donde se reunían Leonardo, director deportivo del camiseta psg 21 22, y René Ramos, hermano y agente de Sergio Ramos, en plena incertidumbre por dilucidar dónde jugaría el central tras anunciar su marcha del Real Madrid. Así lo contó ayer Andrés Onrubia en los micrófonos de El Larguero: «Estaba yendo al entrenamiento del PSG cuando me entró un apretón, vamos a ser claros, y tuve que ir al baño. Enfrente del centro de entrenamiento hay un restaurante de lujo, no podía más y entré al baño, cuando de repente me encuentro a Leonardo y René Ramos en una mesa, a los que reconocí al salir del baño. Fue así como me encontré con esa noticia», confiesa el corresponsal en París.

Álvaro de Grado lleva ya un lustro informado del fútbol inglés. Este tiempo ha dado lugar a numerosas anécdotas, pero una de las más sorprendentes quizás es la que, como Onrubia, vivió en un restaurante. En este caso una brecha en la frente de Mikel Arteta le condujo hasta la noticia: «Hace cuatro años, en una cena me encontré con una noticia en la cara. Estaba con unos amigos en el centro de Mánchester, después del derbi entre Guardiola y Mourinho, un duelo caliente en la primera Liga de Pep. Ganó el City en Old Trafford, pero luego en el vestuario hubo pelea, a puñetazo limpio con Lukaku y Ederson como protagonistas. Lo que ocurrió es que en el restaurante vimos a Mikel Arteta (por aquel momento segundo de Guardiola), que vino a saludarnos, pero con una brecha en la frente. Nos encontramos con la historia así porque Mánchester tiene esa ventaja que al ser pequeña te encuentras con historias así delante de ti».

Pero las anécdotas no son siempre tan productivas ni tan divertidas. Más bien al contrario. A veces se producen sorpresas agradables y otras, desagradables. El Balón de Oro es el gran evento, pero un contratiempo tonto te puede empañar la jornada. En esta ocasión Onrubia fue víctima de los avatares de los desplazamientos, las prisas y los despistes. Las puertas del metro de París acabaron con su portátil: «El día del Balón de Oro yo fui a cubrirlo tan feliz y en París hay puertas de metro que se abren automáticamente. Tenía la mochila al lado de la puerta, entonces se cerraron y colisionaron con mi mochila y cuando llegué a casa me encontré con el ordenador roto».

Trippier, más cerca de irse ya

Kieran Trippier (31 años) fue un fichaje que cayó de pie en el Atlético. Llegó en el verano de 2019, del Tottenham, para ocupar el lugar de un icono en el club como Juanfran. Y, enseguida, hubo comunión con la grada. Como si el inglés hubiera nacido. Sin embargo, dos veranos después, la estampa era distinta: Trippier se iba concentrado con su selección, Inglaterra, a la Eurocopa y la prensa inglesa desvelaba una conversación de vestuario. El rojiblanco les confesaba a sus compañeros que sólo pensaba en salir, que sólo pensaba en volver, a la Premier, que sólo quería United.

Enseguida, aquellos rotativos se llenaron de noticias sobre el futuro del inglés. Trippier, clave para el título de Liga rojiblanco por su conexión con Marcos Llorente, pidió un aumento de sueldo que, con la crisis provocada por el COVID, el Atlético no podía darle. El Atlético, además, le recalcó algo a todos sus pretendientes: sólo saldría pago previo de su cláusula. Ninguno de todos los que querían la pagó. Trippier continuó. Pero podría marcharse en enero.Con eso amanecía el ‘Daily Mail’. Porque, por mucho que en la cabeza de Trippier sólo esté esa palabra, United, y por mucho que el United desee a Trippier, el dinero con el que el jeque Mohammed bin Salman ha llegado al Newcastle puede descerrajar la puerta rojiblanca. Al futbolista le ofrecería ser el mejor pagado de su plantilla.

Dos condiciones para dejarle salir

Su interés es insistente, día a día. Y Simeone podría luz verde a su salida con dos condiciones. La primera, que el club encuentre recambio, fundamental. Ahora mismo, en su ausencia por baja, tras sufrir el pasado 7 de noviembre en Mestalla un esguince grado III en el hombro, Llorente ha jugado de lateral reconvertido. El recambio natural, ahora también lesionado, tras sufrir una fractura en la cara ante el Oporto y jugar aún así los 90′, es Vrsaljko. La segunda, llega en los despachos, donde esperan que el Newcastle llegue hasta algo más de los 17 millones de euros por el jugador (15 millones de libras, cifraba el periódico inglés).