Ramos y Madrid, divorcio total

Cada vez se mandan más signos de que Ramos no tiene futuro en el camiseta de Real Madrid barata. A un mes de la finalización de su contrato la situación está totalmente encallada. Más aún, ya es más que evidente que hay un divorcio total entre el capitán y el presidente. El fichaje de Alaba es determinante para atisbar que habrá un cambio de orden en el Madrid. Alaba, con 28 años y cinco de carrera a buen nivel por delante, coge el sueldo del camero, al que el club no ha incluido en los videos promocionales de la nueva camiseta.

Ha sido Onda Cero la que ha aportado el último dato de uno de los principales motivos del divorcio entre Ramos y el Real Madrid. El club blanco, informa la cadena de radio, está muy dolido porque Ramos fue uno de los principales promotores de que la plantilla se negara a bajarse el sueldo un 10 por ciento esta temporada, la segunda en la que han caído drásticamente los ingresos por la crisis derivada del coronavirus y la ausencia de público en los estadios. Eso obligó al Madrid a negociar individualmente esta rebaja del 10 por ciento, que sólo ha sido asumida en algunos casos. La argumentación de Ramos es que esa rebaja pretendida por el Madrid, informa Onda cero, iba a servir para pagar a Mbappé.

Esta rebaja era vital para que el Madrid evitara gran parte de los más de 100 millones de euros de pérdidas que prevé en este segundo ejercicio en pandemia (en total, los ingresos han caído más de un 30% hasta los 617 millones). Esa bajada global del 10% de sueldos en las plantillas de fútbol, baloncesto, castilla y altos directivos habría supuesto alrededor de 50 millones de euros. Hay que tener en cuenta que, con 617 millones de euros de ingresos, la masa salarial total de los 800 trabajadores del club es de 448 millones.

Pero hay otros detonantes que han provocado ese divorcio definitivo entre Ramos y el Real Madrid. Tres sobresalen de entre todos. El primero fue en 2015, cuando Sergio Ramos forzó para renovar al alza con una oferta del United justo cuando el otro capitán, Casillas, había salido del Madrid de manera traumática. La segunda, cuando ambos se enfrentaron en el vestuario tras la eliminación en Champions ante el Ajax, hace ya dos temporadas. La tercera, cuando Ramos pidió salir a China con la carta de libertad. El presidente no le dejó, y además dejó al defensa en evidencia cuando dijo públicamente que era el que más cobraba de la plantilla blanca.

Ramos ha sido ese tipo de capitán que no tiene pelos en la lengua. Quedó patente cuando no dudó en opinar de una posible vuelta de Mourinho: «Llevamos cinco años sin él y hemos ganado mucho en estos años…», dijo cuando sonaban campanas de un posible retorno del técnico portugués. «El respeto se gana, no se impone…», no dudó en señalar cuando el que sonaba era Conte y su mano dura. Ambas afirmaciones cuestionaban los planteamientos de Florentino. Ahora, se inicia una nueva era y el capitán tiene muy difícil estar en ella.

Verano de 2015. René Ramos aprovechó una oferta del Manchester United para forzar en la renovación del capitán que se estaba gestando. La noticia dio la vuelta al mundo: El United, en pleno proceso de inversión, con Van Gaal como técnico (y para hacer olvidar la época de Ferguson), daba 55 millones de euros netos a Ramos en cinco temporadas. Pagaban a precio de oro para llenar el vacío que dejaban Vidic y Ferdinand. Ramos tenía entonces 29 años y una gran parte de su carrera por delante. Ese órdago no sentó muy bien a Florentino, sobre todo porque coincidía con la salida traumática de la entidad de Casillas. No podía dejar de un plumazo a la plantilla sin sus dos capitanes. Tuvo que acceder y Ramos pasó a cobrar 12 millones de euros netos.

En el vestuario tras el Ajax.

Fue después de la eliminación de la Champions a manos del Ajax. Florentino bajó al vestuario a recriminar lo sucedido a la plantilla y, una vez más, Ramos salió en defensa de los jugadores enfrentándose al mandatario«La planificación ha sido una vergüenza», le dijo. «Te echo», contentó Florentino. «Perfecto, tú pagas», zanjó el defensa… Esa temporada fue especialmente difícil para el Real Madrid, porque fue la primera tras la salida de Cristiano por 100 millones de euros a la Juve. Tras su salida, el Madrid fichó a Vinicius (45), Courtois (35), Odriozola (35), Brahim (17) y sobre todo, para sustituir el gol que se fue con el portugués, a Mariano (22). A Ramos no le pareció suficiente.

La oferta de China.

Fue el último encontronazo entre ambos y después de él su relación, según dicen desde ambas partes, es mejor que nunca. En el verano de 2019, con contrato hasta 2021 y una cláusula de 800 millones de euros, el gran capitán pidió una reunión con José Ángel Sánchez y Florentino para tratar de salir con la carta de libertad. Fue pocos meses después de la bronca en el vestuario por la eliminación ante el Ajax. Luego fue Florentino quien dio su versión: «Vinieron a verme a mi oficina. Me comentaron que si podía marcharse pero sin pagar porque los traspasos en el fútbol chino son muy complicados. Yo le dije que no podía irse y que ya hablaríamos con el club chino. Es imposible que pueda dejar salir a su capitán gratis, porque es un precedente terrible». Y desveló que era el que más cobraba en el Madrid. El ambiente se puso tan en contra del capitán que se vio obligado a dar una rueda de prensa: “Me quiero retirar en el Madrid, jugaría gratis aquí”.

El Cucho acaba su cesión en el Getafe y regresa al Watford

Cucho Hernández, delantero colombiano que esta temporada ha jugado cedido en el Getafe, ya sabe que debe regresar al Watford, club inglés al que pertenece.

Al Getafe le ha satisfecho el año que el jugador ha estado cedido en el Coliseum, pero una de las condiciones que puso el Watford era que, si subía a la Premier League, recuperaría al jugador de cara a la próxima temporada.

Si Cucho llegó cedido a Getafe fue porque en junio de 2020 el Watford descendió a la Championship, pero al volver a subir a la Premier el colombiano jugará en Inglaterra pese a que el Getafe sigue interesado en él.

Gnagnon, otro verano de esper

Joris Gnagnon llegó al Sevilla en el verano de 2018 a cambios de unos 13 millones de euros y su luz sigue sin encenderse en Nervión. El francés, que decidió quedarse esta campaña en el conjunto sevillista para ser un central más del plantel, sólo disputó 29 minutos a las órdenes de Julen Lopetegui. A sus 24 años, en Nervión aún esperan su salto de calidad y que se pueda revalorizar con tiempo de juego en un futuro inmediato. Su sitio en este Sevilla parece muy limitado y en el club ya se barajan opciones para que concrete una salida este verano, aunque la espera volverá a ser la protagonista en este nuevo escenario.

El francés tiene contrato hasta finales de 2023, por lo que se abren las puertas de nuevo a una posible cesión que pueda impulsar el rendimiento del jugador. Ocurrió en el Rennes la campaña anterior, aunque su juego tuvo altibajos y las lesiones también afectaron su toma de regularidad. La Ligue 1 pondrá sus ojos sobre el jugador de nuevo a sabiendas que su mejor versión llegó en este campeonato y que sus oportunidades de convencer a Lopetegui este verano vuelven a ser reducidas.

Los movimientos en la zaga del Sevilla de Lopetegui pueden entrar en escena en este mercado de verano bajo numerosos contextos. Los ofrecimientos por Diego Carlos y Koundé se esperan y en Nervión nunca se descartan posibles salidas si las plusvalías responden a las exigencias expuestas. Sergi Gómez y Rekik, actores secundarios del proyecto de esta campaña, también vislumbran un panorama de dudas de cara a su futuro en el plantel. En el caso del primero, su contrato expira en verano de 2022. Muchas tareas sobre la mesa para Monchi en su siguiente desafío en Nervión.

El sueño cumplido de Pau Torres

 

Pau Torres lloró de emoción cuando el camiseta de futbol Villarreal barata eliminó al Arsenal y se metió en la final de la Europa League. Esas lágrimas recorrieron los corazones de todos los habitantes de Vila-real. Pau, el central formado en el pueblo, había tocado el cielo. El sueño de lograr un título con el equipo de su vida estaba más cerca. Pau, con la final de esta noche, hizo feliz a mucha gente, pero sobre todo hubo otra persona que lloró de emoción como él: su abuelo Manue.l

La primera vez que apareció Pau por la Ciudad Deportiva lo hizo de la mano de su abuelo y de su hermano, quien ya jugaba en las categorías inferiores del Villarreal y tenía tres años más que Pau. Manuel, orgulloso como pocos, llevaba cada día a sus nietos a entrenar al lugar más especial, al Villarreal, al equipo de su vida.

El abuelo de los Torres ya había experimentado lo que era acompañar a un familiar al campo de fútbol. Manuel, su hijo y tío de Pau, llegó al primer equipo en la década de los 80, cuando el Villarreal militaba en Tercera División.

Pero fueron los hijos de su hija Luisa los que derribaron la puerta, especialmente Pau. Mientras su hermano entrenaba, Pau, con apenas cuatro años, se vestía con la equipación del Villarreal, se cogía un balón de casa y se ponía a chutar en solitario, una y otra vez. La insistencia de Pau llamó la atención de José Luis Linares, exjugador del Villarreal y coordinador del fútbol base. Tras un tiempo, Linares le propuso a la madre de Pau que el niño comenzara a entrenar ya con los chavales un año más mayores. Pau se negó porque su ilusión era jugar con sus amigos de clase. El defensa del Villarreal esperó un curso para incorporarse a la escuela amarilla. Con seis años, entró por la puerta para empezar a defender al club de su vida.

A partir de ese día, cuando corría 2003, el abuelo Manuel era un fijo en cada entrenamiento y en cada partido de sus nietos Jordi y Pau, a los que también llevaba al estadio cada domingo. Lo que nunca pensó Manuel es que uno de sus dos nietos llevaría al equipo de su alma a una final europea y podría disfrutarla con 86 años. Jordi no llegó, pero actualmente está vinculado al Villarreal porque dirige a un equipo de la escuela.

«Pau ya apuntaba maneras desde muy pequeño, aunque tanto como para jugar una final no sabría decir», asegura Manuel, quien afirma que a su nieto se le veían cosas diferentes a los demás niños. «Pau ya destacaba, era diferente, tenía esa tranquilidad con la pelota que tiene ahora. Eso me hizo pensar que era muy especial y pensé que podía llegar», afirma Manuel, el abuelo que vio crecer a Pau cada día en la Ciudad Deportiva.

Transcurridos los años, en casa de los Torres se vivirá esta noche la final de una forma muy especial. La pandemia y la edad le impedirán a Manuel estar en Polonia. Será raro porque el día más importante de Pau no podrá estar a su lado ni cogerle la mano como tantas veces hizo cuando le llevaba a los entrenamientos. Manuel se conformará con verlo por la televisión. «Yo ya no estoy para esos viajes. Tengo 86 años y lo veré por la tele con la abuela, los dos juntos en casa, y con la ilusión de poder vivir algo grandeEsperamos que sea una noche histórica», sentencia Manuel.

Pasado y presente

Y como cualquier futbolista de la casa, Pau Torres desde bien pequeño tenía en Bruno Soriano uno de sus referentes. El ya ex futbolista amarillo y Pau compartieron vestuario durante varias temporadas y aunque en ellas Bruno apenas pudo lucir su calidad por las malditas lesiones, el joven canterano sí que pudo aprender de él. Pero antes de la final no podía faltar un último encuentro entre ambos.

Los elogios entre ambos no han faltado: «Tras mi primer partido con el Villarreal yo dije en casa que recordaré más ese día por haber jugado con Bruno que por haber marcado un gol» señaló Pau. «Has sabido crecer bien, tu cesión te vino muy bien y ahora has conseguido que todos en el vestuario y club te respeten, todo eso en muy poquito tiempo» continuó Bruno. Pau además de contar con el apoyo de los aficionados desplazados a Gdansk hoy notará el aliento de su compañero, referente y amigo Bruno Soriano.

Odegaard presiona al Madrid

Martin Odegaard ha hablado de su futuro. El noruego, que pondrá fin a su cesión en el Arsenal una vez acabe la temporada, ha querido dejar claro que todo depende del Real Madrid, y que serán el club blanco el que decidirá. “No sé qué va a pasar. Soy jugador del Madrid, así que tendremos que hablar con ellos. Es importante saber qué es lo que quieren”, ha comentado en Sky Sports Alemania.

El zurdo no ha cerrado la posibilidad de quedarse en el Arsenal una vez finalice su cesión. “Soy feliz en el Arsenal, pero veremos lo que pasa a final de temporada”, ha comentado. Desde que llegó en enero, Odegaard se ha convertido en un pilar fundamental para Mikel Arteta, que está encantado con él. Ha disputado 18 partidos con el equipo inglés en los que ha marcado dos goles. De hecho, el entrenador vasco está haciendo presión para quedárselo.

El problema para los gunners es que el Madrid cuenta con Odegaard para la temporada que viene. La directiva está convencida de que triunfará de blanco y no piensan venderlo. Además, como se ha demostrado durante la segunda mitad de la temporada, la plantilla es algo corta y se necesita reforzar el mediocampo, y mejor si es a coste cero. El año que viene Modric tendrá 36 años e Isco, salvo sorpresa, no estará, por lo que el noruego tendrá mucha presencia.

Ante la falta de minutos, Odegaard pidió salir del equipo a mitad de temporada. Zidane le pidió que se quedase, pero no le pudo asegurar más protagonismo y el noruego fue a buscarlo a Inglaterra. En el club lo entendieron, conscientes de que la prioridad del futbolista era tener la mayor cantidad de minutos posibles. Pero ya se está trabajando en la temporada que viene y Odegaard formará parte del equipo. Su futuro pasa por el Madrid…

La pareja de Buffon da pistas sobre el futuro del portero

Gigi Buffon ha anunciado su adiós a la camiseta Juventus tailandia tras 19 temporadas juntos, pero todavía no queda claro dónde jugará en el próximo curso. El guardameta cumplió 43 años en enero, aunque sus ganas de jugar siguen intactas y colgar los guantes, al parecer, todavía no es una opción. Ilaria D’Amico, su pareja, habló en ‘Rai Radio 1’ de la situación: «Gigi puede elegir lo que quiera, pero yo preferiría verle en el extranjero». La periodista explicó que, para una leyenda como Buffon, «jugar en Italia es complicado», aunque entiende que para un italiano «la Serie A tiene un gran atractivo». El arquero, hablando en ‘DAZN’, dijo que se tomaría «unos 25 días» para tomar su decisión, porque ha recibido «unas propuestas que se deben valorar bien». Todo dependerá de los estímulos que le ofrezcan. Las ganas las pondrá él: son las de siempre.

Mbappé confirma que quiere estar en los Juegos Olímpicos

Kylian Mbappé fue la gran estrella invitada del telediario de la televisión francesa (TF1) el día en el que Didier Deschamps anunciaba la convocatoria con la que Francia afrontará la próxima Eurocopa. El internacional francés aseguró a TF1 que su sueño es disputar los Juegos Olímpicos y que intentarán hacer todo lo posible para ganar la Eurocopa.

«El objetivo es el siempre mismo, intentar ganar la Eurocopa y hacer felices a todos los franceses. Tenemos un equipo que tiene la tendencia de competir así. Queremos siempre ganar. Si ganamos, será una felicidad inmensa. Vamos a preparar bien la Eurocopa para intentar progresar. Intentaremos volver a Francia con la victoria», subrayó Mbappé al ser preguntado por sus objetivos a corto plazo.

Mbappé añadió que sueña con jugar los Juegos Olímpicos en Tokio: «Para nosotros, tener el reconocimiento de todo un país es muy importante. Todo el mundo sabe que siempre he soñado con jugar los Juegos Olímpicos y espero poder cumplir uno de mis grandes sueños en la vida».

Respecto a su valor de mercado, dijo: «El mundo del fútbol va así. Este dinero no va a mis bolsillos, es algo entre los clubes». Mbappé acabó la entrevista en TF1 respondiendo a una cuestión sobre su vida privada: «Por supuesto que a veces me gustaría tener un poco más de privacidad, soy humano, pero no tengo derecho a quejarme. Estoy viviendo una vida que he soñado».

El PSG se involucra de lleno para fichar a Sergio Ramos

La decisión de Sergio Ramos va a ser oficial en las próximas semanas. Su renovación con el Madrid sigue encallada y ninguna de las dos partes se mueve de su postura. El club no mejora su oferta (un año más de contrato y el sueldo que percibe actualmente con un 10% de rebaja salarial) y el capitán, cuyo objetivo es seguir de blanco, pide una temporada más. El problema es que se acaba el tiempo y nadie encuentra una solución. Quedan menos de dos semanas para que acabe la Liga y mes y medio para que finalice el vínculo entre Ramos y el Madrid.

A todo esto, grandes clubes se acercan al entorno del jugador para conocer su situación de primera mano y preparar una oferta de cara a las próximas semanas. De momento, no ha habido ningún ofrecimiento en firme, pero el capitán es sabedor del interés. El que parece más volcado en contratarlo es el Paris Saint-Germain y los guiños entre ambos son constantes.

Ramos ya aviso en enero a Florentino en la famosa reunión que ambos mantuvieron en Elche la noche antes de un partido de Liga el pasado 30 de diciembre, tal y como informó Josep Pedrerol en El Chiringuito de Jugones. «El PSG me ha contado que harán un equipazo conmigo y con Messi«, le aseguraba el central al presidente. Aunque la contratación del argentino parece difícil, la del camero si es posible. De hecho, Pochettino abrió la vía en rueda de prensa hace unos días.

«¿Sergio Ramos al PSG? No voy a responder porque cualquier cosa podría ser malinterpretada… Sergio es actualmente jugador del Real Madrid. Pero lo que puedo deciros es que, como cada equipo, todos queremos mejorar algunas posiciones”, aseguraba el entrenador. Cabe recordar que el equipo francés lleva un par de temporadas con necesidad de reforzar la defensa y ven ahora ven en Ramos un candidato ideal por precio y experiencia, aunque también siguen los pasos de su compañero Raphäel Varane.

El capitán del Real Madrid también ha alimentado los rumores a través de redes sociales. En un mismo día comenzó a seguir a varios futbolistas del PSG en Instagram, un gesto que muchos aficionados entendieron como un primer paso para entablar relación con ellos.

Otro de los aspectos que puede ser definitivo para ver a Ramos en el PSG es la renovación de Neymar. El brasileño se comprometió a alargar su contrato con ellos a cambio de, además de un buen salario, un proyecto ganador a corto y medio plazo, petición que la directiva está dispuesta a cumplir.

La relación entre Ney y Ramos es muy buena. A ambos los ha vestido la misma marca durante mucho tiempo, Nike, antes de que el delantero se marchase a Puma. Además, se han intercambiado piropos en los últimos años. El brasileño aseguró en 2019 que el sevillano ha sido el central más complicado al que se ha enfrentado. En redes sociales también intercambian mensajes. De hecho, cuando la estrella del PSG anunció su renovación en Instagram, Ramos lo celebró comentando la publicación con emoticonos de aplausos en lo que muchos consideraron un nuevo gesto de su acercamiento a París.

A pesar de todo, la intención de Sergio sigue siendo continuar en el Real Madrid. El capitán quiere terminar su carrera en el Bernabéu y sabe que Florentino está preparando un proyecto ganador del que quiere formar parte. Esperará hasta el final para tomar una decisión, y todo apunta a que será entre dos opciones: Madrid o PSG.

El Real Valladolid pierde la fe y ya se ve en Segunda

En el día del patrón de Valladolid, San Pedro Regalado, los blanquivioletas firmaron más de medio descenso, aunque en realidad no lo rubricó hoy en Zorrilla ante el Villarreal, sino a lo largo de una temporada lamentable, donde ni jugadores, ni cuerpo técnico, ni el presidente, Ronaldo Nazario, han estado a la altura y han empujado al equipo, prácticamente, a Segunda, salvo milagro. Y es que el Villarreal no fue mejor que los pucelanos, pero aprovecharon su ocasión para llevarse los tres puntos y seguir en la pelea por clasificarse para competición europea. El Pucela pierde la fe en la permanencia y se ve, prácticamente, en Segunda.

La primera parte se puede dividir en dos mitades. En la inicial dominó claramente el equipo de Emery, llegando bien por las bandas y rondando el área de Roberto, aunque sin oportunidades claras. Lo intentaron Moi Gómez, tras una larga jugada de los amarillos, y Gerard Moreno, por dos veces, pero no hizo falta que interviniera Roberto. Eran minutos en los que el balón le duraba poco a los blanquivioletas y los de Unai Emery monopolizaban el esférico moviéndolo con rápidez, lo que unido a una fuerte presión tras perdida le daba el control del partido. Sin embargo, pasado el ecuador de estos primeros 45 minutos, los pucelanos empezaron a sentirse más cómodos y a ver a Asenjo más de cerca porque hasta ese momento sólo Roque Mesa llegó con peligro al área contraria cruzando el balón demasiado. Sin embargo, con el crecimiento del canario y de Toni Villa en la banda izquierda, los locales empezaron a encontrar espacios para ponerle balones a Weissman. El goleador israelí tuvo hasta cuatro ocasiones, pero extrañamente en él, no tuvo el punto de mira ajustado, como tampoco Roque Mesa, que le quitó un remate tras un centro de Janko justo antes de irse al descanso.

Empezó la segunda parte con ritmo y ocasiones. En el área local, Alcácer le dio un pase espléndido a Pedraza que realizí un buen disparo, pero Roberto sacó una mano salvadora. Tan impresionante como la que tuvo que realizar a Asenjo después de una gran jugada de El Yamiq que llegó al área contraria tras un gran taconazo de Guardiola, pero el palentino se lució en el estadio que debutó con el Real Valladolid, precisamente, ante el Villarreal. Estaba el partido para decidirse en una jugada y fue Gerard Moreno el que aprovechó la suya. Pau golpeó desde su campo al espacio donde el punta ganó en carrera a Nacho que le fue agarrando todo el tiempo hasta entrar en el área. Sin embargo, el segundo máximo goleador de la Liga se hizo el hueco y mandó el balón a las mallas. Entonces, el Real Valladolid buscó, con más corazón que cabeza y fútbol, el gol del empate, pero como ha pasado el resto de la temporada con escaso acierto. Lo contrario a lo que le pasó a Capoue que en un disparo desde fuera del área hizo la sentencia. Ya sólo un milagro puede salvar al conjunto blanquivioleta que ya llora el descenso.

El Madrid va hasta el final

Hace tiempo que el Madrid debería estar muerto. Elijan la causa porque valen casi todas: el agotamiento (50 partidos mal repartidos), el desánimo (llegó a perder de vista al Atlético) o la inanición (un monogoleador). Pero nadie persigue tan bien como él. Está en el acta fundacional del club. También en el himno y compete a veteranos y noveles. Ayer, con más de los segundos que de los primeros, liquidó a un Granada que mira ya a las vacaciones con el curso aprobado en España y cerca del sobresaliente en  Europa. Fue un triunfo sin replica, incluso desde el punto de vista físico. A estas alturas, las endorfinas le pueden a los isquios. Lo puede explicar bien Modric, jefe del partido después de haberle dado dos vueltas al cuentakilómetros.

Si miraron a la derecha, Marvin. Si lo hicieron a la izquierda, Miguel Gutiérrez. Los laterales de tercera instancia. Y cinco sub-23 en el once que debía mantenerle con vida en la Liga. La nueva normalidad de un equipo que le sigue dando carrete a la persecución. El Camiseta Real Madrid barata ha construido buena parte de su grandeza con un comportamiento de aldea gala: resistir es ganar. Y así anda, como si no pasaran los años. A Los Cármenes salió como si de verdad creyese que aún todo es posible, como si el Atlético no le hubiese ganado a la Real, como si no hubiese existido el pleito del brazo incorrupto de Militao, alargando mucho el viaje de sus cohetes por las bandas, Rodrygo y Vinicius, y con Kroos sentado en la grada. Quedó claro que el plan era salir pitando, descolocar al Granada, aun a costa de perder el caudillaje del alemán.

La ‘cuchara’ de Miguel Gutiérrez
El Granada, que en el autobús que le llevaba al estadio confirmó que no volverá a Europa el próximo curso, apretó poco. Fue evidente que no sentía frío ni calor, porque de esa carnicería del descenso se libró ya hace unas cuantas jornadas. Le faltó ese empeño que le ha tenido en las alturas durante buena parte de la temporada, aunque podrá justificarse sobradamente con las bajas, tan numerosas y significativas como las del Madrid.

El equipo de Zidane fue pronto al grano. Primero con un cabezazo de Benzema en el que todos merecieron medalla: Rodrygo como asistente, el francés como rematador y Ruis Silva como barrera. El Granada no atendió al aviso y de inmediato se vio por debajo en el marcador. El gol fue un canto a la cantera, la única planta que más crece cuanto más yermo es el terreno. Miguel Gutiérrez se abrió paso en la izquierda y se sacó un pase de cuchara a Modric que el croata tramitó con la izquierda sin demasiado ángulo. La asistencia tuvo tanto de precisión como de atrevimiento. En el mejor Marcelo no hubiera extrañado. En un chaval de 19 años que jugaba su primer partido como titular causó un esperanzador asombro. El tanto acomodó aún más al Madrid porque el Granada no encontró a Puertas ni a Machís y menos aún a Fede Vico o Jorge Molina. El once de Diego Martínez tenía pretensiones ofensivas, con tres mediapuntas y un nueve de referencia, pero en el fútbol, a menudo, no se caza más por llevar más munición.

Un suspense efímero

En cualquier caso, alcanzada la ventaja, el Madrid moderó el discurso. Utilizó la pelota como escudo y consiguió que nada sucediese cerca de Courtois hasta que metió el segundo zarpazo, antes del descanso. Rodrygo sacó ventaja de una disputa ganada por Marvin y fue buscándose el hueco en el área hasta que asomó. Su disparo cruzado fue inapelable. Tiene menos cascabeles que Vinicius, pero su temple en el área es notablemente superior. Una lástima esa frialdad que afea mucho sus virtudes.

En la segunda mitad el Granada dejó su papel de oyente y el Madrid se puso en automático tras un rápido cálculo de la paliza del viaje de vuelta y lo cerca que anda San Mamés. Y los cambios de Diego Martínez tuvieron más efecto que los de Zidane, cuya intención era masajear al equipo. Soro y Suárez le dieron presencia ofensiva al Granada. El colombiano pifió un remate asomado a la linea de gol, pero el segundo lo enganchó de lleno y el rechace de Courtois le sirvió a Jorge Molina para poner el partido al alcance de los suyos. Duró un suspiro, lo que tardaron Odriozola en aplicar un trallazo a una cesión de Hazard, obligado al centro tras un mal control, y Benzema en aprovechar una salida estrafalaria de Rui Silva. Fue el último servicio del francés, al que de inmediato se guardó Zidane. Es un metal precioso. Y el Madrid se marchó de Granada dejando un mensaje repetido a lo largo de su historia: acabará esta Liga en Cibeles o en Little Bighorn.