Otro año a la caza de un ‘9’

El Atlético ha encontrado en Luis Suárez su referente en el área. Tras años y años buscando un punta goleador, el uruguayo llegó caído del cielo, un delantero contrastadísimo y al que el Barcelona le había enseñado la puerta de salida, aumentando aún más su competitividad y ganas de reivindicarse.

Simeone adaptó su sistema de juego al ‘9’, buscando mayor fútbol combinativo para acercar el balón al área en mejores condiciones y Suárez respondió por todo lo alto: 21 goles que fueron fundamentales en 21 puntos y los dos tantos que certificaron las remontadas ante Osasuna y Valladolid en las dos últimas jornadas de Liga y sirvieron para levantar el título de campeón. El uruguayo, además, confirmó en plena celebración que no piensa moverse del Atlético esta próxima temporada, ya que por contrato tenía la opción de decidir sobre su segundo curso. Sin embargo, el club rojiblanco volverá a peinar el mercado en busca de otro ariete que le sirva de acompañante, relevo en caso de lesión, descanso o sanción y le complemente arriba.

Suárez no fue la única incorporación en la punta de ataque durante la temporada 2020-21. La salida de Diego Costa en diciembre llevó al Atlético de nuevo a buscar un nuevo futbolista en ese puesto durante el mercado de enero, firmando como cedido a Moussa Dembélé desde el Olympique de LyonEl francés estaría encantado de continuar en el club rojiblanco, pero los casi 35 millones de su cláusula de compra por un jugador que no llegó a alcanzar los 100 minutos y no consiguió marcar, se antoja excesivo. El club podría buscar otra fórmula para quedárselo, en una nueva cesión, o estudiar todas las opciones que se abren en este nuevo mercado para sumar otro delantero. Y es que, desde el año 2013, el Atlético siempre se ha firmado al menos a un punta, desde 2010 si tenemos en cuenta que en 2012 la gran incorporación arriba fue el regreso de Diego Costa tras su cesión al Rayo.

Algunos fichajes para ese puesto fueron de un perfil muy alto, buscando una referencia titular como el propio Luis Suárez el verano pasado, Morata en enero de 2019, Costa en 2017, Gameiro, Jackson, Torres, Mandzukic o Villa… y otros de un perfil inferior (Saponjic, Kalinic, Raúl Jiménez o el reciente Dembélé…). El fichaje de Saponjic en el verano de 2019 es el del punta con menor protagonismo en toda la era Cholo. Tan solo 108 minutos en una temporada y media para el serbio, que regresa de su cesión al Cádiz y no parece tener ningún hueco en el club. Llegó del Benfica B, club de procedencia ese mismo mercado de fichajes de João Félix, la verdadera gran inversión de ese 2019.

Seis meses antes que Saponjic, en el mercado invernal de ese 2019, fue Morata la apuesta rojiblanca arriba. Cedido la pasada temporada a la Juventus, parece que continuará el próximo curso en el conjunto italiano. En año y medio en el Atlético consiguió 22 goles en 61 encuentros. También en la temporada 2018-19, pero a inicio de curso, el club había incorporado arriba a Nikola Kalinic, que únicamente disputaría 24 partidos de rojiblanco, consiguiendo cuatro tantos. El croata llegó en teoría para dar relevos a Diego Costa, con muchos problemas físicos.

El hispanobrasileño había regresado al club en verano de 2017, pero la sanción de la FIFA sobre el Atlético le impidió debutar hasta enero de 2018. Sin embargo, el ’19’ se quedó muy lejos de su versión previa a marcharse al Chelsea, aunque participaría en la Europa League, la Supercopa de Europa (con un doblete ante el Madrid) y hasta en la presente Liga, donde participó en siete partidos (dos goles) antes de rescindir su contrato.

A Costa ya se le había intentado repescar en el verano de 2016, pero ante la imposibilidad de conseguirlo acabó firmando desde el Sevilla el francés Kevin Gameiro. En su primer curso de colchonero consiguió 16 goles, por los 11 del siguiente. Y, si Gameiro no llegó a cumplir del todo las expectativas, la temporada anterior la apuesta de Jackson Martínez había fracasado por completo. Duró solamente media temporada en el club, donde consiguió tres goles pese al gran cartel que traía desde el Oporto como el sucesor de su compatriota Falcao. Ese mismo verano había firmado también por el Atlético Luciano Vietto, que tampoco tuvo ni mucho menos el rendimiento esperado.

Si después de conseguir esta Liga la apuesta es mantener el bloque arriba, la temporada 2014-15 fue de pleno cambio. La marcha de Costa y Villa tras conseguir el título provocó la incorporación de Mandzukic y Raúl Jiménez como puntas y Griezmann para jugar por detrás de ellos. El croata cumplió su misión con 20 tantos, aunque se secó desde febrero coincidiendo con el regreso al Atlético de Fernando Torres un mes antes. El Niño devolvió todo el cariño a su gente con un buen rendimiento pese a estar en los últimos años de su carrera. Hizo seis goles en esos primeros meses de regreso y en las tres temporadas completas que estuvo alcanzó la decena de tantos: 12, 10 y 10 antes de marcharse a Japón.

En la campaña 2013-14 se había levantado el primer título liguero del siglo XXI con esa delantera explosiva formada por Diego Costa (27 goles en Liga y 36 en total) y David Villa (14 goles, 13 en Liga), que, como Suárez, llegó con todas las facilidades en verano desde el Barcelona, ya que se consideraba que habían pasado sus mejores días. El asturiano se ganó el cariño de la afición pese a estar un único año en el club y formó una gran pareja con Costa, que el verano anterior había regresado al Atlético de su cesión al Rayo en principio sin sitio, pero ganándose a Simeone desde el primer entrenamiento. El hispanobrasileño también había formando una dupla de oro con Falcao, el goleador perfecto del Atlético que llegó en verano de 2011 y se marchó en 2013 con 70 goles conseguidos en 91 partidos. Un constante ida y vuelta de delanteros, donde este verano será más fácil, ya que está el primer espada está cubierto con la permanencia de Suárez, pero se volverá a analizar el puesto en busca de la pieza que le dé un recambio.

Un ogro antes de la final

España-Portugal, un clásico en categorías inferiores que esta vez sirve para seleccionar al primer finalista de la Eurocopa Sub-21. El ataque más temible frente a la mejor defensa. España sólo ha encajado un gol en este torneo y dos en 14 partidos si se suma la clasificación. Portugal lleva once en cuatro encuentros en el campeonato (2,75 de media), algo que no es casualidad porque en la fase de clasificación promedió 2,9 (29 en 10 partidos). Viene de marcarle cinco a Italia en cuartos de final. Palabras mayores.

De la Fuente tiene una ausencia vital en defensa: Guillamón se lo pierde por sanción. Eso moverá a Mingueza al centro y entra Óscar Gil en el lateral derecho. En la izquierda está la gran duda: Pedrosa llega, pero muy justo: puede entrar Miranda. Villar y Puado serán las otras novedades con respecto al equipo que jugó ante Croacia.

Portugal, por su parte, perdió por COVID a Correia (Valencia) y Trincao (Barça) en la semana previa, pero aun así presenta una lista temible: Florentino, Vitinha, Vieira… Jugará de tú a tú a España.

Estas generaciones se han cruzado en los últimos años. En 2016 Portugal se llevó la Eurocopa Sub-17 al derrotar a España en la final, en la generación de los nacidos en 1999. Nueve de aquellos campeones juegan hoy. En 2019, la generación del 2000 se vengó en Sub-19: derrotó a Portugal en la final. Su ciclo empieza en septiembre, pero lo han adelantado: Portugal tiene a ocho nacidos a partir del 2000 y España a nueve. Muchas cuentas pendientes que saldar en un partido que vale una final.

Claves

Álvaro Fernández: El portero español lleva un torneo sobresaliente. Uno de los líderes del vestuario, debe ser el jefe en defensa sin Guillamón. Su personalidad y seguridad, claves para frenar a Portugal.

Velocidad: Primer partido del torneo en el que España juega ante un rival que no se va a cerrar. Con espacios, es momento de aprovechar la velocidad de jugadores como Puado o Bryan Gil.

Salida de balón: España pierde salida desde atrás con la ausencia de Guillamón. Mingueza y Cuenca deben asumir más riesgos y Zubimendi tendrá que ayudar atrás.

Posesión: Las dos selecciones disfrutan con balón y sufren sin él. Quien mejor sepa gestionar las fases en las que el rival le someta tendrá mucho ganado.

Acierto: Portugal es letal arriba y España necesita demasiadas ocasiones para marcar. La Rojita debe afinar la puntería porque tendrá poco margen de error.

Ases a seguir

Zubimendi: Su partido ante Croacia fue imperial. Si él está bien, España manda en los partidos. Tener hoy la pelota es más de medio partido.

Mota: El killer de Portugal llega muy enchufado a este partido después de conseguir un doblete en media hora contra Italia.

Ramos y Madrid, divorcio total

Cada vez se mandan más signos de que Ramos no tiene futuro en el camiseta de Real Madrid barata. A un mes de la finalización de su contrato la situación está totalmente encallada. Más aún, ya es más que evidente que hay un divorcio total entre el capitán y el presidente. El fichaje de Alaba es determinante para atisbar que habrá un cambio de orden en el Madrid. Alaba, con 28 años y cinco de carrera a buen nivel por delante, coge el sueldo del camero, al que el club no ha incluido en los videos promocionales de la nueva camiseta.

Ha sido Onda Cero la que ha aportado el último dato de uno de los principales motivos del divorcio entre Ramos y el Real Madrid. El club blanco, informa la cadena de radio, está muy dolido porque Ramos fue uno de los principales promotores de que la plantilla se negara a bajarse el sueldo un 10 por ciento esta temporada, la segunda en la que han caído drásticamente los ingresos por la crisis derivada del coronavirus y la ausencia de público en los estadios. Eso obligó al Madrid a negociar individualmente esta rebaja del 10 por ciento, que sólo ha sido asumida en algunos casos. La argumentación de Ramos es que esa rebaja pretendida por el Madrid, informa Onda cero, iba a servir para pagar a Mbappé.

Esta rebaja era vital para que el Madrid evitara gran parte de los más de 100 millones de euros de pérdidas que prevé en este segundo ejercicio en pandemia (en total, los ingresos han caído más de un 30% hasta los 617 millones). Esa bajada global del 10% de sueldos en las plantillas de fútbol, baloncesto, castilla y altos directivos habría supuesto alrededor de 50 millones de euros. Hay que tener en cuenta que, con 617 millones de euros de ingresos, la masa salarial total de los 800 trabajadores del club es de 448 millones.

Pero hay otros detonantes que han provocado ese divorcio definitivo entre Ramos y el Real Madrid. Tres sobresalen de entre todos. El primero fue en 2015, cuando Sergio Ramos forzó para renovar al alza con una oferta del United justo cuando el otro capitán, Casillas, había salido del Madrid de manera traumática. La segunda, cuando ambos se enfrentaron en el vestuario tras la eliminación en Champions ante el Ajax, hace ya dos temporadas. La tercera, cuando Ramos pidió salir a China con la carta de libertad. El presidente no le dejó, y además dejó al defensa en evidencia cuando dijo públicamente que era el que más cobraba de la plantilla blanca.

Ramos ha sido ese tipo de capitán que no tiene pelos en la lengua. Quedó patente cuando no dudó en opinar de una posible vuelta de Mourinho: «Llevamos cinco años sin él y hemos ganado mucho en estos años…», dijo cuando sonaban campanas de un posible retorno del técnico portugués. «El respeto se gana, no se impone…», no dudó en señalar cuando el que sonaba era Conte y su mano dura. Ambas afirmaciones cuestionaban los planteamientos de Florentino. Ahora, se inicia una nueva era y el capitán tiene muy difícil estar en ella.

Verano de 2015. René Ramos aprovechó una oferta del Manchester United para forzar en la renovación del capitán que se estaba gestando. La noticia dio la vuelta al mundo: El United, en pleno proceso de inversión, con Van Gaal como técnico (y para hacer olvidar la época de Ferguson), daba 55 millones de euros netos a Ramos en cinco temporadas. Pagaban a precio de oro para llenar el vacío que dejaban Vidic y Ferdinand. Ramos tenía entonces 29 años y una gran parte de su carrera por delante. Ese órdago no sentó muy bien a Florentino, sobre todo porque coincidía con la salida traumática de la entidad de Casillas. No podía dejar de un plumazo a la plantilla sin sus dos capitanes. Tuvo que acceder y Ramos pasó a cobrar 12 millones de euros netos.

En el vestuario tras el Ajax.

Fue después de la eliminación de la Champions a manos del Ajax. Florentino bajó al vestuario a recriminar lo sucedido a la plantilla y, una vez más, Ramos salió en defensa de los jugadores enfrentándose al mandatario«La planificación ha sido una vergüenza», le dijo. «Te echo», contentó Florentino. «Perfecto, tú pagas», zanjó el defensa… Esa temporada fue especialmente difícil para el Real Madrid, porque fue la primera tras la salida de Cristiano por 100 millones de euros a la Juve. Tras su salida, el Madrid fichó a Vinicius (45), Courtois (35), Odriozola (35), Brahim (17) y sobre todo, para sustituir el gol que se fue con el portugués, a Mariano (22). A Ramos no le pareció suficiente.

La oferta de China.

Fue el último encontronazo entre ambos y después de él su relación, según dicen desde ambas partes, es mejor que nunca. En el verano de 2019, con contrato hasta 2021 y una cláusula de 800 millones de euros, el gran capitán pidió una reunión con José Ángel Sánchez y Florentino para tratar de salir con la carta de libertad. Fue pocos meses después de la bronca en el vestuario por la eliminación ante el Ajax. Luego fue Florentino quien dio su versión: «Vinieron a verme a mi oficina. Me comentaron que si podía marcharse pero sin pagar porque los traspasos en el fútbol chino son muy complicados. Yo le dije que no podía irse y que ya hablaríamos con el club chino. Es imposible que pueda dejar salir a su capitán gratis, porque es un precedente terrible». Y desveló que era el que más cobraba en el Madrid. El ambiente se puso tan en contra del capitán que se vio obligado a dar una rueda de prensa: “Me quiero retirar en el Madrid, jugaría gratis aquí”.