El Zaragoza de Francés y Francho

Francés y Francho. O Francho y Francés, porque tanto monta, monta tanto el central que el medio centro. Ambos, genuinos productos de la cantera aragonesa, completaron un partido grandioso y fueron fundamentales en la victoria frente al Eibar, un triunfo de justicia que ha situado al Real Zaragoza octavo, a cuatro puntos del ‘playoff’, y ha devuelto la ilusión al zaragocismo, tras la derrota frente al Leganés y el empate frente al Amorebieta.

Francés fue el que le puso firma a la victoria al rematar de volea un córner de Francho, pero todo su partido fue una exhibición de sus cualidades como central. Francho, por su parte, brilló tal vez más que nunca y su exhibición física fue portentosa. Y ello ha influido y no poco que Juan Ignacio Martínez le esté colocando ahora como medio centro puro, en lugar de adelantar su posición como una especie de media punta, para la que no está tan dotado.

El Real Zaragoza ha venido sobreviviendo estos nueve últimos años en Segunda gracias a la venta de media docena de futbolistas forjados en sus categorías inferiores, como han sido los casos de Vallejo, Diego Rico, Pep Biel, Soro, Raúl Guti o Pombo. En total, algo más de 20 millones de euros, a los que habría que sumar cifras menores por otros canteranos. Y todo porque últimamente no hay verano que el Madrid, el Barcelona, el Atlético o el Villarreal no pesquen en la Ciudad Deportiva del Zaragoza.

Ahora los dos que están en la rampa de salida son los internacionales Sub-21 Francés y Francho, especialmente el primero, cuya temporada está siendo excelente y se encuentra ya en la agenda de varios clubes españoles -fundamentalmente, el Sevilla– y europeos. Alejandro Francés, de 19 años, percibe todavía el sueldo mínimo en Segunda División (80.000 euros), pese a que se le prometió, al igual que a Francho, una mejora que aún no se ha producido. Tiene contrato hasta 2024 y una cláusula de rescisión de 10 millones en Segunda, que se eleva a 20 en Primera, pero todo apunta a que será vendido por menos de su blindaje, salvo que en el Real Zaragoza se produzca un cambio accionarial en las próximas semanas, lo que no parece sencillo.

La sociedad anónima deportiva, con una deuda neta todavía de 67 millones, tiene graves problemas de tesorería y al consejero delegado y vicepresidente Sáinz de Varanda, sobrino del accionista mayoritario César Alierta, hace días que le ronda la idea de recurrir a la venta de Francés en este mercado invernal, aunque el central agotaría siempre la temporada en el Zaragoza. Nada tendría mayor contestación en estos momentos entre el zaragocismo, ya de por sí muy crítico con los ‘principales’ del club, que el traspaso de Francés, que debería ser el jugador franquicia del Real Zaragoza para muchas temporadas, o por lo menos para ayudar a cimentar el ansiado ascenso a Primera División, pero todo hace indicar que esta será su última campaña en el Real Zaragoza, aunque en el Consejo de Administración no todos aprobarían esta operación.

Y en parecidas circunstancias se encuentra Francho Serrano, al que ya tanteó el Real Madrid para su filial Castilla la pasada temporada. Francho, de 20 años, tiene contrato con el Real Zaragoza hasta 2024 y su cláusula de rescisión es de 8 millones de euros en Segunda y de 30 en Primera. Y también percibe el salario mínimo en Segunda, lo que supone todo un agravio respecto de otros jugadores que perciben tres o cuatro veces más y su rendimiento es sensiblemente inferior.

Las rachas de Elady y Valcarce, frente a frente

La 13º jornada se cierra con un interesante Tenerife-Burgos. Se trata de dos equipos que llegan dulces al duelo por su última victoria e intentarán seguir progresando en la clasificación: los tinerfeños para mantenerse en la zona de playoff y los burgaleses para acomodarse lejos de la zona peligrosa.

La jornada pasada, los blanquiazules se repusieron ante la adversidad en Leganés (con polémico gol en contra) y sumaron tres puntos de prestigio gracias a Elady, su hombre más en forma, mientras que el conjunto blanquinegro llega tras dar un golpe sobre la mesa derrotando al poderoso Huesca (y antes al Real Oviedo) por 3-1 con dos tantos de Pablo Valcarce. Ambos goleadores se verán frente a frente.

En plena época de rotaciones, Luis Miguel Ramis tiene previsto seguir con su idea para evitar acumulación de cansancio en las piernas de sus jugadores. Salvo en la portería, ha movido a casi todos. Para este duelo, por ejemplo, recupera a Michel Herrero y Mollejo y ambos aparecen como candidatos a ser titulares.

También es más que probable que Enric Gallego esté en la convocatoria tras superar su esguince de tobillo, aunque no parece que salga de inicio. La idea es no arriesgar y más teniendo a Elady Zorrilla en forma y siendo determinante. Así, se espera recuperar la fortaleza de un Heliodoro que por el momento no está siendo tan invencible.

Los pupilos de Calero, por su parte, han ganado en seguridad y confianza con los últimos resultados. El técnico madrileño ha anunciado rotaciones en el once titular, teniendo en cuenta los tres encuentros que debe disputar en una semana y, además, tiene a toda la plantilla disponible. Últimamente venía utilizando un sistema con tres centrales y dos carrileros que puede variar en esta oportunidad.

Los cambios en las alineaciones son una tónica habitual del míster y más en esta semana con compromisos tan exigentes. La mejor versión del equipo castellano se ha visto con una defensa sólida y la búsqueda de contras que hagan daño al rival. El equipo burgalés se presenta en el estadio tinerfeño como un equipo modesto, pero con argumentos para poder dar la sorpresa.

Ansu gira el foco hacia el céspe

Para modificación de estatutos, la que impulsó el once de Koeman, que regresó a la competición derrotando al Valencia por 3-1 tras remontar un gol inicial de Gayà e inaugurando una nueva era de ilusión en el Camp Nou que lidera Ansu Fati, que volvió a ser titular. De nuevo, el equipo asume el protagonismo en un día en el que el foco estaba en la asamblea.

El barcelonismo vive a golpe de desfibrilador. Da igual que las jornadas sean maratonianas para el aficionado militante, que se sentó a las tres de la tarde en el Palau Blaugrana (o en el sofá de su casa) para asistir a la “asamblea más importante de la historia del club” y luego empalmó con el partido ante el Valencia. Más de ocho horas de ducha escocesa que sólo pueden asumir los muy cafeteros.

Si en la asamblea se empezó al trote cochinero y a medida que se fue acelerando la cosa los asistentes ya vieron que nos les daba tiempo a solucionar todo lo que hay sobre la mesa de tareas y decidieron echar el freno, sobre el césped del Camp Nou no había tiempo para encantarse.

El Barça retomaba la competición después de dos actuaciones mediocres ante el Benfica y el Atlético, partidos que abonaban la teoría del “esto es lo que hay”, pero la ‘paz de Lisboa’ generó otro relato, cosa que en este club se asume con una generosidad digna de serie de Netflix. Eso de que no se podía aspirar a nada se cambió en un decir Jesús por el “aspiramos a todo” y así salieron los de Koeman, decididos a mejorar su imagen de sus últimas actuaciones.

Para esta tarea, la presencia de Ansu Fati como titular se distinguía fundamental. Con Ansu al lado, Memphis ya tiene a alguien que le entienda y ya deja de ser el Guerrero número 13, el soldado de élite musulmán que por cuestiones del destino se ve envuelto en un destacamento de vikingos sin que nadie le comprenda.

Al primer minuto de juego, Ansu ya amenazó a Cillessen dando la imagen de un barça agresivo que se sustentaba en la presión y la intensidad que aporta a Gavi, que fue titular al lado de Sergi Roberto y Eric. Que Koeman toma nota de la receta de Luis Enrique con la Selección parece claro.

No obstante, el equipo blaugrana sigue teniendo mandíbula de cristal. A la primera aproximación del Valencia, Gayà enganchó un disparo monumental tras un rechace del equipo blaugrana en un saque de esquina que Ter Stegen no llegó a desviar.

Con el viento en contra, el Barça volvió a encontrarse en una situación complicada, pero a diferencia de otras ocasiones, la presencia de Gavi y de Ansu dotaba de más colmillo a los barcelonistas, que empezaron a asediar a Cillessen.

La asociación Memphis-Ansu dio fruto antes del cuarto de hora con un gran gol del canterano tras dejada del holandés. A lomos de la euforia que provoca cada gol de Ansu, que emocionalmente vale por dos en la grada del Camp Nou, el Barça jugó sus mejores minutos y tras una gran combinación en ataque, Fati cayó en el área pequeña ante el acoso de Gayà. Para Gil Manzano fue penalti y el castigo lo ejecutó Memphis con una violencia en el chut que dejó a su compatriota Cillessen con el molde.

El inicio de la segunda parte fue del Valencia a pesar de que la primera ocasión fuera de Ansu, que da la sensación de jugar sin ningún freno muy por encima de lo que le recomendarían los médicos. Su chut lo salvó Cillessen y a partir de ahí el Valencia dominó el partido. Carlos Soler disparó al palo y Ter Stegen recordó al portero salvador a tiro de Guedes.

A la hora de partido, Koeman ya retiró a Ansu, que lo había dado todo, para dar entrada a Coutinho. A primera vista parecía algo así como pasar de la energía atómica a la máquina de vapor, pero los clásicos siempre tienen ases en la manga y el brasileño culminó con toda la calma una jugada frenética de Dest que suponía el 3-1.

Y con ese resultado, el aficionado acabó su ducha escocesa olvidando la asamblea y centrándose en el campo.

El Atlético se resiente de las bajas de Hermoso y Trippier

El Atlético está pasando por el momento de mayor fragilidad defensiva de la temporada. Cuatro jornadas consecutivas de Liga encajando, en las dos últimas por partida doble, y que ante el Celta costó que se escapase la victoria en el último minuto. El equipo rojiblanco solo había comenzado una vez con el marcador en contra en las primeras 16 jornadas en Liga, en el derbi contra el Real Madrid donde acabó cayendo por 2-0. Pero en estos cuatro últimos duelos ha tenido que remontar en tres, encajando los mismos goles que en toda la temporada anterior.

Ante Eibar (1-2) y Valencia con éxito (3-1), y frente al Celta sin el premio final por culpa del gol de Ferreyra. Una mala racha sobre la meta de Oblak que coincide con la ausencia de un Mario Hermoso que se había adaptado a la perfección a la zaga de tres centrales. Desplazado a la izquierda, era el jugador capaz de sacar el balón jugado y que mejor se desenvolvía para salir hacia su pierna natural y frenar las acometidas rivales. El madrileño fue baja en Ipurua por un esguince y se ha perdido los duelos contra Cádiz y Celta por coronavirus.

Ahora se mantiene a la espera de dar negativo en los próximos test para unirse al grupo y volver a participar con el equipo. En su ausencia, Felipe ha ocupado el perfil izquierdo de la defensa, pero no ha estado para nada acertado. A pierna cambiada sufre mucho saliendo de sitio, con metros a su espalda comete faltas innecesarias y ante el Celta tuvo que ser sustituido en el descanso para no acabar expulsado. En Cádiz el Cholo movió el puesto de Felipe con Giménez, pero el uruguayo, que sí está acostumbrado a jugar perfilado a la izquierda en una zaga de cuatro, tampoco está cómodo en la línea de tres tirado a ese lado.

Hermoso ha ido ganando protagonismo esta temporada hasta acabar siendo una pieza básica en este nuevo sistema, donde sin él pierde parte de su esencia cerrar con tres. Es el central más diferente de los cuatro, y el único zurdo. De su evolución dependerá que pueda estar en Granada. El que seguro que seguirá sin poder hacerlo es Trippier, que sigue tachando los días para volver a jugar. Sancionado hasta acabar febrero, la baja del inglés también ha abierto un boquete en la banda derecha. Simeone está haciendo probaturas para cubrirlo, situando ahí a Llorente, anteriormente a Carrasco, a Vrsaljko e incluso a Giménez. Pero el croata no está en buena forma y Llorente pierde muchas de sus características ahí, aunque siempre cumple.

Unos problemas globales en defensa que no se deben únicamente a las ausencias, pero donde las bajas están metiendo el dedo en la llaga. Si el excentral del Espanyol vuelve este fin de semana será una gran noticia para Simeone. El Cholo indicaba que «los números están para mirarlos y preocuparse. Nos están haciendo bastantes goles en estos últimos partidos, cuatro seguidos y tendremos que mejorar en una faceta importante del equipo que en estos momentos no está tan firme». Parte de recuperar esa solvencia puede llegar con el regreso de un Hermoso que empezó el curso con un papel secundario y se ha hecho con un hueco amoldado para él, donde se está lamentando su ausencia. Para volver a ver a Trippier habrá que esperar todavía unas semanas más.

Cumbre Koeman-Pjanic

Ronald Koeman no está dejando ni un cabo suelto. El técnico holandés confirmó hoy en rueda de prensa que se reunió con Miralem Pjanic, tras las declaraciones del futbolista a un diario italiano sobre su situación en el equipo blaugrana, donde se quejaba por la poca continuidad que estaba teniendo en este inicio de temporada.

Koeman prefirió coger el toro por los cuernos y evitar intermediarios, hablando directamente con Pjanic para intentar aclararle su situación. Para empezar, el técnico holandés no quiso poner más leña al fuego y le aseguró que no tenía ninguna queja de su actitud en el campo, si no todo lo contrario, ya que le gustaba que los jugadores que no eran titulares tuvieran ese punto de rebeldía, innegociable para revertir esa situación. Le recriminó, eso sí, que hubiera utilizado los medios de comunicación para expresar sus quejas y no haberse dirigido antes al entrenador.

El técnico holandés, en un tono muy conciliador, le explicó que tenía su total confianza, que la temporada era muy larga y que estaba convencido que al final sería un jugador importante para el equipo, pero que a día de hoy había jugadores que estaban aportando más rendimiento al grupo. Le pidió un poco más de paciencia y que no desfalleciera, que siguiera trabajando en los entrenamientos con la máxima intensidad. También le recordó que empezó la pretemporada un poco más tarde que el resto de compañeros por culpa de la COVID 19 y que esa circunstancia le obligó a empezar el curso en desventaja con respecto al grupo.

Pjanic recibió los consejos de Koeman con profesionalidad, consciente que todavía no se ha visto el jugador que deslumbró en la Juventus, pero que con trabajo y esfuerzo muy pronto volverá a reencontrarse con su mejor nivel.