Busquets caza a Xavi

Tras superar a Andrés Iniesta el pasado jueves ante Grecia, hoy Sergio Busquets ha cazado a Xavi Hernández. El actual capitán de la Selección disputa ante Suecia su partido 133 con la camiseta nacional y empata en el tercer puesto de internacionalidades con su excompañero y nuevo entrenador.

Busquets es un fijo con Luis Enrique, tanto que Grecia quiso darle descanso y no entró hasta la segunda parte para tenerle fresco para la ‘final’ de hoy contra Suecia. Fue titular en la final a cuatro de la Nations League y de los jugadores que más elogios se llevó. El capitán brilló con España mientras que con el Barcelona había ofrecido una imagen más pobre. Una de las claves es que muestra sentirse más a gusto con el juego de Luis Enrique, con un bloque más junto, que con el que planteaba Koeman, con el equipo más estirado en el campo y que le hacía sufrir a sus 33 años. Ahora Xavi Hernández se reencontrará con su excompañero, pero con una relación nueva: entrenador-jugador. Y con el objetivo de sacar un rendimiento al que está dando con España.

Desde que debutara con victoria el 1 de abril de 2009 ante Turquía, ha jugado 133 partidos en los que ha anotado dos goles (a Macedonia y Bielorrusia) y cuenta en su palmarés con el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012. Por ahora, a sus 33 años, sigue con la intención de seguir vistiendo la zamarra de La Roja. «Tengo la confianza del grupo y del entrenador. Aquí sigo y si tengo confianza seguiré unos partidos más. Yo solo intento ayudar a mis compañeros y estar lo mejor preparado posible, todo lo demás no depende de mí», aseguró el capitán de la Selección en rueda de prensa.

Ramos es el líder con 180 partidos

Sergio Ramos es el futbolista que más veces ha vestido la camiseta de la Selección española. Hasta en 180 ocasiones desde que debutase en marzo de 2005. Aunque el de Camas sigue en activo, las lesiones del último año han provocado que se caiga de las últimas listas de Luis Enrique. Salvo que el actual defensa del PSG recupere su máximo nivel y vuelva a la Selección, Busquets tiene más cerca a Casillas (167), segundo jugador que más ha jugado con España.

Rrahmani frena a Grecia

Sin billetes para Qatar se midieron camiseta Grecia 2022 y Kosovo en el Toumba Stadium.  Los visitantes rascaron un punto intrascendentes gracias a un tanto de Rrahmani, quien falló en el gol de Masouras para Grecia en el primer tiempo. Kosovo, que fue de más a menos, tuvo opciones de remontar en los últimos minutos.

Los kosovares salieron valientes en la primera parte, pero el peligro llevó la firma de Grecia. Los discípulos de Van’t Schip dieron un primer aviso a sus invitados tras un disparo de Bouchalakis que estrelló en el larguero . El terror aumentó tras otro misil de Tsimikas en un libre directo, pero Rashica quiso dar aire a los suyos y quitar el aliento a los pocos espectadores que poblaban las gradas. El 7 de Kosovo recibió un balón de espaldas entre la defensa Griega, controló, se giró y armó un disparo que se pasó rozando el larguero de la portería defendida por Vlachodimos. De los pocos sustos que vivió durante la primera parte.

En los últimos compases del primer tiempo llegó el premio para los griegos. La sociedad Douvikas-Masouras dio sus frutos. El primero realizó un centro para que el delantero del Olympiakos, al ganar la posición a Rrahmant, mandase el balón al fondo de la red. Tras el paso por vestuarios, trató de mostrar más los dientes, dando más espacios para que Douvikas recorriera la banda en busca de Masouras, que perdonó el segundo al principio del segundo tiempo. Grecia se fue acomodando con el resultado y de un descuido llegó el empate. Un centro de Zhergrova, que había sido uno de los cambios en el descanso en busca de un revulsivo, pilló a la zaga adelantándose y Rrahmant se coló para batir a Vlachodimos. Kosovo cogió confianza y fue creando más problemas a los anfitriones. El punto les sabía a poco. La remontada estuvo en manos de Vojvoda, cuyo remate se marchó rozando el palo. Un duelo intrascendente que acabó un intercambio de golpes para animar a la escasa centena de aficionados que visitaron el estadio.

Portugal roza el ridículo

Prometía ser un festival de Cristiano y terminó siendo un tostón de campeonato. Portugal empezó su camino hacia Qatar con buen pie aunque estuvo a punto de tropezarse con la primera piedrecilla que se le puso por delante. Un ridículo tanto en propia puerta de Azerbaiyán solventó el partido para los campeones de Europa, que deben mejorar su imagen en los próximos encuentros si no quieren complicarse su clasificación.

Ante la a priori facilidad del rival, Fernando Santos rotó a varios de sus titulares habituales en vistas del próximo encuentro contra Serbia, que se avecina clave para la clasificación. Ni Bruno Fernandes, ni Danilo, ni João Felix, ni Guerreiro fueron de la partida. En su lugar entraron Neves, Mendes, Neto y André Silva, el delantero con el que Cristiano ha asegurado sentirse más cómodo en la selección. Viendo partidos como el de este miércoles no se entiende bien el porqué.

La posibilidad de darse un festín era tan propicia para Cristiano que el portugués cada vez que cogía el balón, buscaba en seguida la portería de Magomedaliyev. Su afán por recortar distancias con Ali Daei, del que le separan siete tantos para ser el máximo goleador de la historia de las selecciones, le cegó de cara a puerta. Esa ceguera se contagió por todos sus compañeros en la primera parte, que no dieron con la fórmula para batir al portero de Azerbaiyán. Por suerte para la campeona de Europa, Medvedev se alió con los portugueses y encontró el modo de batir a su propio guardameta. Un centro sin peligro de Cancelo rebotó en la espalda del lateral y dejó a Magomeliyev, que había abandonado la portería para blocar el balón, con el molde en las manos mientras el balón traspasaba la línea de gol.

La tónica continuó tras el descanso. Cristiano insistía pero la pelota no quería entrar. Bruno Fernandes y João Felix entraron por Neto y André Silva y la entrada de ambos jugadores coincidió con el mayor arreón de Portugal, pero no sirvió para ampliar su ventaja. Lo que iba a ser un bufé libre terminó siendo un aperitivo que supo a poco, sobre todo a Cristiano.