Salva Sevilla pide perdón

La abultada derrota en Granada por 4 a 1 para cerrar el año 2021 ha escocido en el mallorquinismo y también en los propios jugadores que en las últimas horas han entonado el ‘mea culpa’ en sus declaraciones posteriores al partido, pero llama especialmente la atención la disculpa del veterano centrocampista Salva Sevilla, ídolo en la isla, que tras una acción errónea de bulto dio lugar al tercer gol del conjunto nazarí que ya dejaba sin opciones a los baleares en su intento por conseguir el empate.

En referencia a esa jugada con ese error propio al hacer entrega de un balón parado directamente a un rival dando lugar a un contraataque que acabó en gol, Salva Sevilla ha manifestado en su cuenta de Twitter el siguiente mensaje: «No aceptar los errores es el primer paso para cometer más, error que nos condena en el partido y nos deja sin opciones. Pido disculpas».

Muniain chafa la fiesta del líder

En el minuto 92, cuando el derbi andaba finiquitado y orientado a ser una repetición de la final de Copa de abril, Remiro quiso erigirse en protagonista. Rompió el parentesco con la cita de La Cartuja al tragarse una falta de Muniain sencilla. La Real estaba con uno más, muy cómoda, con cinco defensas, manejando las teclas. Una falta absurda de Lobete inició el despropósito local. La sacó Iker y cuando parecía que sería un centro, la lanzó directa. Al meta txuri-urdin le dio por despejar de puños, pero el balón venía duro, seco y se le disparó hacia el larguero, con tan mala suerte de que se le coló en la meta. Fin de un partido muy táctico, feo como la lluviosa noche. La Real recupera el liderato en solitario, pero se quedó con un palmo de narices. Quedó absolutamente desolado el portero, un ex del Athletic para más aflicción. Su motivación era enorme y resulta que resucitó al equipo al que dio un sonoro portazo años atrás. El curso pasado, también en Anoeta, se llegó a ese mismo empate a uno con cantada final de Simón. Otra caprichosa coincidencia.

Pero si no llega a ocurrir ese accidente, el paralelismo habría sido con la final copera aplazada durante un año. En la noche ‘invernal’ de Donostia, Anoeta admitió su primer gol a un visitante este año de la manera más dramática. Ese candado se ha roto, pero la cima en LaLiga es suya. Todo era perfecto para los txuri-urdin hasta que llegó el desvarío de Remiro, en una de esas veladas a la vieja usanza: mucho choque, lluvia torrencial, polémica y un público entregado.

El Athletic quería resolver una vieja factura, la de abril, la primera de las dos raciones que tuvo en La Cartuja, y lo logró a medias. Era aparentemente el mismo guion, un derbi parejo, muy trabado y el detalle mínimo de un penalti que parecía decantarlo. Con el mismo protagonista que en Sevilla: Íñigo Martínez. Fue en el minuto 56, un balón colgado desde la derecha por Januzaj. Sorloth, un gigante que asusta con su pisada, trató de controlarla y perdió la referencia el balón. Merino, listo como pocos y tan racial que parece que va con armadura y lanza sobre el campo, cazó el cuero para ponerse cara a cara con Simón. Le entró por detrás Martínez y le hizo un penalti como una catedral, pena máxima tan grande como el propio Sorloth. Lo lazó otro nórdico de la delantera realista, Isak. Le aguantó bien el portero, pero se la coló por el centro. Íñigo Martínez masticó la impotencia durante minutos, pero lo peor vino más adelante, con un manotazo leve a Isak que le deparó la segunda amarilla y el desfile entre la bronca y carcajadas de casi 40.000 aficionados. Muy rigurosa la amonestación, y más viendo la fogosidad de Merino en un patadón a Sancet. Lo curioso es que un encuentro tan parejo lo decidieron dos ex: favor de Íñigo a la Real y cortesía de Remiro con Athletic.

Esa jugada parecía desnivelar un partido malo, sin ninguna continuidad, con muchas precauciones y respeto mutuo. Balenziaga se perdió el derbi al sufrir unos problemas estomacales en las horas previas. Marcelino se quedó sin laterales izquierdos. Íñigo Martínez, ayer abucheado como de costumbre en el Reale Arena, se perdió el partido ante el Espanyol por la misma razón. El Athletic se enchufó muy bien al inicio de ambos períodos. Por ejemplo, nada más sacar de medio campo, con un balón profundo para Williams, que no supo definir. Tal vez porque le hizo penalti Elustondo. Martínez Munuera (al que amedrentó Aperribay el año pasado bajando a vestuarios) estuvo muy casero. Tampoco acertó Raúl García en el cabezazo posterior. Los leones no presionaban alto y los pupilos de Imanol sí eran más agresivos, invitaban al rival a generar por dentro para luego pillarle a la espalda.

Las ocasiones llegaban de año en año. Una tuvo Isak en el minuto 19, que atajó abajo Simón. Ambientazo, afeado por el lanzamiento de botellas a Muniain antes de sacar un córner. Hacía años que no se veía algo así en LaLiga. La Real empezaba a encontrar facilidades para llegar a la frontal en un derbi tosco, sin el control de ninguno de los dos contendientes. Todos estaban encima de sus pares, y el que menos continuidad tenía era el cuadro visitante. La Real trataba de recuperar lo más alto posible para explotar la velocidad de sus balas nórdicas. Imanol cerró el grifo de Berenguer y Muniain. Y los laterales apenas tenían presencia en campo contrario. Faltaba madurar los ataques. Imanol retrasó la posición de Merino para amasar más juego. Raúl dispuso de la suya, y Berenguer, por arriba tras un gran centro de Williams, pero nada. El Athletic se puso más arriba cuando recibió el gol, y tiró de orgullo tras la expulsión de su líder defensivo. Supo nadar toda la noche a contracorriente, fue más fiel a sí mismo que el enemigo. La Real acabó con cinco para tener más fortaleza atrás. Todos estaban para desfilar, cuando Remiro premió el tesón de sus excompañeros. Y cayó el telón de un pulso intenso, táctico y enormemente igualado.

Ansu gira el foco hacia el céspe

Para modificación de estatutos, la que impulsó el once de Koeman, que regresó a la competición derrotando al Valencia por 3-1 tras remontar un gol inicial de Gayà e inaugurando una nueva era de ilusión en el Camp Nou que lidera Ansu Fati, que volvió a ser titular. De nuevo, el equipo asume el protagonismo en un día en el que el foco estaba en la asamblea.

El barcelonismo vive a golpe de desfibrilador. Da igual que las jornadas sean maratonianas para el aficionado militante, que se sentó a las tres de la tarde en el Palau Blaugrana (o en el sofá de su casa) para asistir a la “asamblea más importante de la historia del club” y luego empalmó con el partido ante el Valencia. Más de ocho horas de ducha escocesa que sólo pueden asumir los muy cafeteros.

Si en la asamblea se empezó al trote cochinero y a medida que se fue acelerando la cosa los asistentes ya vieron que nos les daba tiempo a solucionar todo lo que hay sobre la mesa de tareas y decidieron echar el freno, sobre el césped del Camp Nou no había tiempo para encantarse.

El Barça retomaba la competición después de dos actuaciones mediocres ante el Benfica y el Atlético, partidos que abonaban la teoría del “esto es lo que hay”, pero la ‘paz de Lisboa’ generó otro relato, cosa que en este club se asume con una generosidad digna de serie de Netflix. Eso de que no se podía aspirar a nada se cambió en un decir Jesús por el “aspiramos a todo” y así salieron los de Koeman, decididos a mejorar su imagen de sus últimas actuaciones.

Para esta tarea, la presencia de Ansu Fati como titular se distinguía fundamental. Con Ansu al lado, Memphis ya tiene a alguien que le entienda y ya deja de ser el Guerrero número 13, el soldado de élite musulmán que por cuestiones del destino se ve envuelto en un destacamento de vikingos sin que nadie le comprenda.

Al primer minuto de juego, Ansu ya amenazó a Cillessen dando la imagen de un barça agresivo que se sustentaba en la presión y la intensidad que aporta a Gavi, que fue titular al lado de Sergi Roberto y Eric. Que Koeman toma nota de la receta de Luis Enrique con la Selección parece claro.

No obstante, el equipo blaugrana sigue teniendo mandíbula de cristal. A la primera aproximación del Valencia, Gayà enganchó un disparo monumental tras un rechace del equipo blaugrana en un saque de esquina que Ter Stegen no llegó a desviar.

Con el viento en contra, el Barça volvió a encontrarse en una situación complicada, pero a diferencia de otras ocasiones, la presencia de Gavi y de Ansu dotaba de más colmillo a los barcelonistas, que empezaron a asediar a Cillessen.

La asociación Memphis-Ansu dio fruto antes del cuarto de hora con un gran gol del canterano tras dejada del holandés. A lomos de la euforia que provoca cada gol de Ansu, que emocionalmente vale por dos en la grada del Camp Nou, el Barça jugó sus mejores minutos y tras una gran combinación en ataque, Fati cayó en el área pequeña ante el acoso de Gayà. Para Gil Manzano fue penalti y el castigo lo ejecutó Memphis con una violencia en el chut que dejó a su compatriota Cillessen con el molde.

El inicio de la segunda parte fue del Valencia a pesar de que la primera ocasión fuera de Ansu, que da la sensación de jugar sin ningún freno muy por encima de lo que le recomendarían los médicos. Su chut lo salvó Cillessen y a partir de ahí el Valencia dominó el partido. Carlos Soler disparó al palo y Ter Stegen recordó al portero salvador a tiro de Guedes.

A la hora de partido, Koeman ya retiró a Ansu, que lo había dado todo, para dar entrada a Coutinho. A primera vista parecía algo así como pasar de la energía atómica a la máquina de vapor, pero los clásicos siempre tienen ases en la manga y el brasileño culminó con toda la calma una jugada frenética de Dest que suponía el 3-1.

Y con ese resultado, el aficionado acabó su ducha escocesa olvidando la asamblea y centrándose en el campo.

Aprobados y suspensos del Barça: Ansu, golazo de elegido

Ronald Koeman apostó por un 4-3-3 con una novedad tácticaDest jugó como extremo derecho y Gavi se metió de interior junto a De Jong y BusquetsSergi Roberto jugó como lateral derecho para proteger al estadounidense. Memphis fue la referencia arriba con Ansu haciendo daño por la izquierda con Alba. Este fue el uno por uno del Barça, en el que debutó Agüero.

Ter Stegen. Cal y arena. No reaccionó ante el disparo de Gayá en el 0-1. Luego hizo una buena parada a Guedes, algo heterodoxa. Correcto. Intentando salir de la línea gris.

Sergi Roberto. Cumplió porque cerró bien su banda. No sufrió ante Hugo Duro y se le vio algo más animado. Se retiró por el Gol Nord del Camp Nou y fue aplaudido al ser sustituido

Piqué. Aplaudido por la afición, se fajó con Maxi y salió ganador. Se llevó algún golpe. Cerró bien, mantuvo este vez la línea algo más adelantada y hasta se animó en un contragolpe, en el que casi hace gol.

Eric. Brillante. Tenía una revancha pendiente y jugó un gran partido. Aseado en la salida del balón, con un balón en profundidad a Alba excelente, sólo perdió una vez la posición y Carlos Soler se le coló. Ahí demostró su déficit en velocidad. Por lo demás, perfecto.

Alba. Profundo, como siempre, es imprescindible a día de hoy en el Barça. Estuvo en la jugada del 2-1. Se le vio en capitán, animando a Ansu, a Nico cuando salió. Comprometido. Buen nivel general.

Sergio Busquets. Vio tarjeta, pero le dio continuidad a sus buenos partidos en la Selección. Ordenó al equipo en la primera parte después del 0-1 pese a que el equipo se rompía un poco.

Frenkie de Jong. Lo mejor, sus arrancadas a todo campo. Tiene que intentar frecuentarlas más porque es su mejor virtud y la que le convierte en un futbolista distinto. Buen partido, en general.

Gavi. Brutal su impacto en el equipo con 17 años y dos meses. Excelente en la toma de decisiones. Frena y acelera cuando es necesario. Guarda el balón y trabaja. Tiene que tener cuidado con las tarjetas amarillas.

Sergiño Dest. Partido muy completo. Dio el 3-1 pero, antes, fue un martillo pilón para la defensa del Valencia. Persistió mucho y demostró que puede dar una alternativa a Koeman ahora que está sin extremos. Sabe pegarse a la banda.

Memphis. Trabajador. Le hace falta un poco en los últimos metros para terminar de romper. Pero da muchas soluciones al juego. Viene a recibir, rompe al espacio y combina bien. Tiene que mejorar ese pero del instinto matador.

Ansu. El primer gol sólo está al alcance de los elegidos. La asociación y el golpeo, localizando el rincón izquierdo de la portería de Cillessen, fue una maravilla y levantó a la afición, que sabe que un trocito del futuro del Barça pasa por él. Se le notó algo falto de chispa todavía en el uno contra uno. Él mismo se lo reprochó en alguna acción. Jugó una hora, hay que ver cómo aguanta la semana.

Los cambios

Coutinho. Un día para reencontrarse en el Camp Nou. Empezó, otra vez, algo tímido, pero fue cogiendo ritmo, permitió que el equipo se asociase un poco más y puso la guinda con el gol. Le dará confianza, aunque está lejos del jugador que fue.

Nico. Bien. No se complicó con los pases y estuvo algo más intenso que en el partido del Wanda. Como el resto de los jóvenes, muy aplaudido.

Mingueza. Entró por Sergi Roberto para evitar lesiones y dar consistencia a la defensa en el lateral derecho. Un comodín para Koeman.

Agüero. Debut insustancial, aunque tuvo dos acciones para marcar. En la primera, Memphis no lo vio cuando estaba solo. En la segunda, le faltó potencia y, cuando llegó al área, la defensa del Valencia ya se había colocado.

Coudet está «desesperado» por ganar en casa

Lograr un resultado positivo delante de su afición se ha convertido en la asignatura pendiente del Celta. En la rueda de prensa previa al duelo con el GranadaEduardo Coudet subrayó el deseo de su equipo por romper la mala racha de resultados desde que la afición celeste regresó a las gradas de Balaídos: cuatro partidos con público, cuatro derrotas. Para que a la quinta vaya la vencida, el Chacho ha convocado a 22 jugadores. Aidoo, es la única baja. 

Cervi: “Estaba un poco tocado, una lesión molesta en la planta del pie. No es algo que se pueda agravar, con el tiempo va a ir mejorando, pero es molesto”.

Aidoo: “Todavía no está disponible. Veremos cómo sale ahora de esta cuarentena obligatoria. Aún no ha podido entrenar”.

Primera victoria como local: “Queremos darle esa alegría. Lo de la gente contra el Cádiz fue impresionante. Nos empujó cuando íbamos 0-2 y nos hizo generar un montón de cosas. En lo personal, la grada de Río fue impresionante, nos llevó. Aquí la gente agradece cuando te vas vacío. Estamos desesperados porque nuestra gente nos vea ganar en casa”.

Momento del equipo: “Podemos dar mucho más. No merecíamos esperar tanto tiempo por la primera victoria. Hubo muchos partidos en los que nos merecimos los tres puntos. De hecho, Robert Moreno dijo ayer que había analizado nuestros tres últimos partidos y en ninguno merecimos perder. Hemos competido de muy buena forma en todos los partidos, salvo contra Osasuna, sin tener aún a todos en su mejor nivel individual”.

Granada: “Tiene un entrenador diferente al que nos enfrentamos la semana pasada. Hay que pensar que tienen muy buena plantilla, con jugadores de mucha jerarquía. Va a ser difícil. Trataremos de concentrarnos para enfocarnos en lo que podemos generar”.

Robert Moreno: “Los entrenadores estamos expuestos a los resultados. Todos tratamos de trabajar y de cumplir los contratos que hemos firmado, pero el fútbol es muy dinámico”.

Tapia: “Lo veo bien, a la par de todos los demás. En el último juego volvió a tener esa chispa, esa agresividad. Nos va a costar, no solo con él, cada vez que haya convocatorias de las selecciones porque se juegan tres partidos en las fechas FIFA. Él y Néstor (Araújo) no tuvieron vacaciones y cuando les podíamos dar descanso fueron de nuevo convocados”.

Nolito: “Espectacular. Aparte de ser un gran profesional, es un gran tipo. Si no le toca iniciar sé que va a sumar. Aquí somos un grupo y todos tiran para el mismo lado. Estoy muy agradecido a mis jugadores porque me dan un día a día espectacular. Es un poco lo que intenté armar: buena gente, buenas personas e ir creciendo juntos”.

Convocatoria: Matías Dituro, Rubén Blanco, Coke Carillo, Hugo Mallo, Néstor Araujo, Carlos Domínguez, Kevin Vázquez, Jeison Murillo, José Fontán, Miguel Baeza, Javi Galán, Renato Tapia, Fran Beltrán, Okay Yokuslu, Denis Suárez, Brais Méndez, Solari, Cervi, Nolito, Iago Aspas, Thiago Galhardo y Santi Mina.

Aprobados y suspensos del Cádiz: las rotaciones vuelven a castigar

1. Conan Ledesma. No tuvo un partido fácil el portero del camiseta Cadiz baratas. En el primer tanto del Rayo obra de Álvaro García, falla la defensa y finalmente se queda con toda la responsabilidad y sin más que hacer. En el segundo tanto, de Falcao, el colombiano le gana la partida engañándolo para rematar cuando Ledesma ya está en el suelo. Ahí quizás pudo hacer algo más, pero con un delantero como Falcao delante es muy complicado. En el 53’ hizo una gran parada que hubiese supuesto la sentencia para los amarillos. En el 87’ llegó el tercer tanto vallecano, pero fue un disparo imposible de parar.

15. Carlos Akapo. No tuvo mucho protagonismo porque los ataques del Rayo se centraron en la banda izquierda. Cumplió cuando tuvo ocasión y combinó bien con Álvaro Jiménez en la segunda parte. Sustituido en el 76’ por Alberto Perea.

5. Haroyan. Autor del gol cadista en el minuto 22. Buena recompensa para un futbolista que trabaja en la sombra y que está rindiendo a un buen nivel. Tuvo ocasión de anotar otro tanto en la recta final del partido. Vio la tarjeta amarilla en el 48’ por falta sobre Trejo.

16. Juan Cala. Regresó a la titularidad tras cumplir sanción por ver la doble amonestación ante la Real. El central falla en el primer gol dejando toda la ventaja para el Rayo. Sigue sin encontrar su mejor versión y le pasa factura al Cádiz. Tuvo una ocasión de gol en el 75’. Vio la tarjeta amarilla en el 55’.

22. ‘Pacha’ Espino. El lateral llegó con una sobrecarga importante de minutos en sus piernas tras dos partidos de máximas exigencias ante Celta y Barça. De menos a más. La maquinaria tenía que decir hasta aquí hemos llegado. Se le notaba cansado y no llegaba con la facilidad que acostumbra. Isi lo volvió loco. En la segunda parte mejoró y hasta pudo marcar el 2-2.

7. Salvi. Sacrificio en defensa e intentando aportar en ataque. Puso centros interesantes en la segunda parte, cuando el Cádiz consiguió hacerse con el control del partido durante varios minutos.

2. Jens Jonsson. Suya fue la asistencia para ‘Vato’ Haroyan. El danés recibió el balón dentro del área tras el saque de falta de Tomás Alarcón y no se lo pensó. Una asistencia que ayudará al mediocentro a ir recuperando su nivel tras la lesión que tuvo en pretemporada. Fue sustituido en el descanso por Rubén Sobrino.

30. Álvaro Bastida. El centrocampista afrontaba otro gran reto en la titularidad y esta vez se le notó algo más nervioso y dejó muchas dudas con el balón. La mejor noticia es que se le sigan dando oportunidades a los jóvenes canteranos. Vio la tarjeta amarilla en el minuto 45.

12. Tomás Alarcón.Buen partido del mediocentro que actuó por momentos como centrocampista y a ratos como tercer central. Sacó la falta que terminó con el único tanto cadista. Al final del partido se encontró solo en el centro del campo.

19. Arzamendia. Tan solo tuvo 45 minutos. No estuvo bien, al igual que ‘Pacha’ y la banda izquierda hacía aguas por todos lados. Hacía falta reforzar esa zona del campo con alguien que defendiese y también pudiese aportar algún centro, al menos en la teoría, y el elegido fue Álvaro Jiménez en el descanso para que Salvi ocupase el extremo izquierdo.

17. Florin Andone. Desaparecido los minutos que estuvo en el campo. El Cádiz tampoco generó muchas ocasiones en la primera parte, pero sigue sin demostrar que merece un hueco en el once de Cervera.

Desde el banquillo.

11. Álvaro Jiménez. Saltó al terreno de juego antes de dar comienzo el segundo tiempo en sustitución de Arzamendia. Buen centro para ‘Pacha’ en el 75’ que tuvo muy cerca el gol.

21. Rubén Sobrino. También entró en el descanso por Jens Jonsson en busca de mayor profundidad y encare a puerta. Se le escapó Isi en el centro del campo y el futbolista del Rayo no perdona.

9. ‘Choco’ Lozano. Entró en el 66’ en sustitución de Álvaro Bastida. Intentó generar más de cara a portería, pero el partido estaba ya muy complicado y el Rayo seguía presionando.

18. Álvaro Negredo. Sustituyó a un perdido Florin Andone en el 66’. Tuvo una buena ocasión en los últimos minutos que salió desviada por poco.

10. Alberto Perea. Fue el último cambio, en el 76’ por Carlos Akapo, en busca de que su magia desatascara el encuentro, pero no lo consiguió. No está el Perea que solucionaba partidos. Vio la tarjeta amarilla en el 92’.

Alcácer rehabilita al Submarino

Fue Paco Alcácer, un hombre que necesitaba rehabilitarse, el que le dio oxígeno al Villarreal para que cazase su primera victoria de la temporada. El valenciano, frente a su rival maldito, participó en tres goles ante un Elche que sólo aguantó el pulso unos minutos. Alcácer, en modo recuperador y asistente, como si fuese un base de baloncesto, vio desde una posición privilegiada los goles de Pino, Trigueros y Danjuma.

Trigueros también fue clave en el festín amarillo. El Submarino, atascado hasta el momento, aprovechó una acción clave en el primer tiempo para desbloquear un partido que sólo se le complicó con el golazo de Mojica. El Elche se perdió reclamando una expulsión de Pedraza. Ante tanta protesta, Roco la lió frente Alcácer y Trigueros hizo el 2-1. Ahí se acabó el partido para el Elche. La segunda parte fue de baño y masaje para el Villarreal. Alcácer le regaló otro gol a Danjuma y Paco pasó de buscar la rehabilitación a ser el rehabilitador amarillo. Alberto Moreno, en el último minuto del descuento, cerró la goleada amarilla.

Alcácer empezó a dar síntomas de su recuperación nada más arrancar el duelo. El valenciano estaba ágil, casi flotaba en el césped. Eso le permitía presionar, robar y tocar rápido. Sólo le faltaba rematar, pero cambió el disfraz de killer por el de fino pasador. Así nació el primer gol del partido. Alcácer conectó rápido con Trigueros, que mejoró la jugada con el pase y dejó al ‘9’ amarillo dispuesto para el remate con la pared. Alcácer, sin ánimo de venganza por todo lo que pasó ante el Elche, levantó la cabeza y culminó la acción cediendo a Pino el 1-0.

Sólo habían pasado cuatro minutos y el equipo de Escribá se veía superado. Lejos de venirse abajo, el Elche fue adelantando metros poco a poco. Carrillo avisó y Mojica se sacó un latigazo para ajustar el balón al poste y dejar a Asenjo con la mano levantada en la foto. Su ojo de halcón le pasó una mala pasada porque el balón entró. Y de qué manera, reventando su red e igualando el choque.

El Elche tenía el partido controlado. Incluso, Lucas Pérez tuvo el segundo tras una rápida contra con Fidel en la conducción. Emery resoplaba porque la acción llegó de un saque a favor. Eso el vasco no lo perdona. Lucas le indultó. Pero fue otra acción la que dio un vuelco al partido. Pedraza estuvo a un paso de marcharse expulsado. Escribá echaba humo desde su banda porque era la segunda del lateral amarillo. Muñiz Ruiz se la perdonó y el Elche, en un minuto y entre miles de protestas, se desconectó. En la siguiente acción, Roco tembló ante Alcácer. El valenciano, rápido y atento, le robó el balón y encontró a Pino. El canario, en otra triangulación de manual, vio la llegada de Trigueros para el 2-1. Mandi, con el Elche todavía aturdido por la acción de Pedraza y el fallo de Roco, estuvo cerca de meter el tercero. Casilla evitó un gol claro.

La segunda parte fue tranquila para el Villarreal. El equipo de Emery en ningún momento vio peligrar su primer triunfo del curso. El Elche seguía anulado, dándole mil vueltas a la jugada de Pedraza. Se borró del partido y eso le pasó factura ante un Villarreal con ganas de fiesta. Alcácer continuó con su show y asistió a Danjuma para el tercero. El Submarino llegaba con peligro y Escribá agitó el banquillo, sin suerte porque no hubo reacción. Alberto Moreno le puso la guinda a una noche redonda para el Villarreal y para Alcácer, que está de vuelta.

Asensio se carga de razón

Era un Mallorca recién ascendido y plagado de suplentes, para no llamarse a engaño, pero tomen nota de este cuarteto de violines: Rodrygo, Asensio, Benzema y Vinicius. Va a costar echarles de ahí. A Hazard, a Bale y cualquiera que lo pretenda. El camiseta Real Madrid baratas recuperó el liderato con una decoración lujosa en un partido sencillo. Y Asensio encontró su lugar en el Madrid y en el mundo. No se le recuerda un partido tan completo ni en la derecha ni en la izquierda. De mediapunta, ese sitio que lleva años sin existir en el Madrid, reapareció ese jugador que un día pareció llamado a marcar una época. Cumplieron Ancelotti, que manejó bien el descontento del jugador, y Asensio, que replicó en el foro adecuado. El Madrid salió del partido como si hubiese cerrado un fichaje galáctico. El Mallorca, como si aquello no hubiera ido con él.

El once de Ancelotti dejó un rastro muy visible. No habrá rotaciones extremas. A Casemiro la paliza Madrid/Brasil le ha dejado plomo en sus piernas y niebla en su cabeza. Conviene despejarle. De Hazard sólo pueden servirse medias raciones. A Modric únicamente le van a sacar del once partidos de presunto medio pelo porque no hay gestor de juego que se le acerque. Camavinga y Rodrygo están en la primera línea de suplentes, los que tocan merecidamente con la punta de los dedos la titularidad. Son la punta de lanza de la next genBenzema puede ir olvidándose de las vacaciones y Jovic puede tomárselas cuando quiera. Y Marco Asensio tiene en su mano ser lo que aparenta. La banda derecha le esperó durante todo el curso pasado y él no se presentó. Ayer Ancelotti le tendió esa mano izquierda con la que ha levantado tantas copas y dejó la pelota en su tejado. Le dio la plaza de mediapunta en ese 4-2-3-1 al que empieza a coger el gusto. Un acierto, porque el balear dejó el mensaje de que este tren no lo va a dejar pasar. Más si el puesto le cae como un guante.

El error de Gayá

Luis García, desde la otra orilla, jugó dos partidos en uno: el del Bernabéu y el del domingo próximo en Son Moix ante Osasuna. Sucede en los equipos cortos de munición, que no pueden dispararle a todo. Así que el técnico sólo mantuvo a cuatro de los que jugaron ante el Villarreal la semana pasada. Fue una aceptación tácita de que estaba frente a un imposible.

El partido le dio la razón pronto. Gayà, el lateral del filial del que tiró ante la plaga de bajas en defensa, metió la pata en un mal control. Una desgracia seguida de otra: Benzema era el enemigo más próximo y lleva tres años sin dejar pasar una. Esta tampoco. Metió media docena de zancadas y cruzó la pelota a la red.

En estado de shock, en los minutos siguientes, el Mallorca fue desmintiendo todas sus virtudes. Fue una cama deshecha atrás, sin orden, sin presión, presa del pánico. Aún así, tuvo dos ocasiones claras para empatar, de Kubo y Lago Junior, que le devolvieron al partido. Eso también lo tiene este Madrid de Ancelotti, un equipo largo, divertido y entrañablemente vulnerable. Da mucho y quita poco. Pero esta vez supo pronto que aquello no iba a ser San Siro o Mestalla, donde sus rivales murieron por insuficiencia respiratoria. Eso siempre lo tuvo el Madrid: vive de su fe cuando no puede vivir de su fútbol.

El festival blanco

Con las defensas a la fuga, quedó un partido de recreo, muy de áreas y muy poco de entrenadores. Asensio marcó el gol del que pasaba por allí cuando ni Reina ni su defensa supieron sacar una incursión imposible de Rodrygo. Kang-in Lee respondió con un tanto de alta gama en zurdazo colocado desde fuera del área. Y para que no parara la juerga, Asensio repitió esta vez con un gol a su altura: desmarque, control orientado, casi autopase, de espuela y resolución académica con la izquierda. Una jugada de gran pureza, como ese fútbol que siempre le acompañó (intentó incluso un gol olímpico, la repera de este juego). Completó el hat-trick con un calco del tanto de Kang-in Lee. Fue una reivindicación brutal por el conducto reglamentario: sobre la hierba. Así se piden las oportunidades.

En ese girigay disfrutó Vinicius. Metido en fiesta es imparable. Desbordó, recortó, tiró caños, se gustó… El repertorio completo de ese fútbol callejero en peligro de extinción. Con otro estilo también alzó la voz Camavinga, un estupendo distribuidor de juego que conjuga el presente. Le ha cogido el aire al equipo en tiempo récord. Y Rodrygo le quitó el silenciador a su juego y puso su esprint a la altura del de Vinicius.

Asegurada la goleada, Ancelotti hizo política de vestuario. Dio esperanzas a la cantera entregando minutos a Blanco y Sergio Santos; consoló a Isco y Lucas Vázquez, que aspiraban a más en el duelo (el primero cerró el set), y regaló diez minutos a Jovic para no abusar del físico de Benzema, que antes de irse llegó al doblete con un gol que retrata bien el momento que vive: controló de espaldas, sin que sea posible determinar si sucedió por azar o por duende, y su disparo posterior tocó en dos defensas del Mallorca antes de acabar en la red. Ahora se siente capaz de meter un balón medicinal en un hoyo de golf.

Mallorca se queda con el fichaje de Matthew Hoppe

El día final del mercado en Europa tenía reservado una serie de movimientos, entre ellos varios que involucran el destino de jugadores estadounidenses, tal es el caso de Matthew Hoppe, que se convertirá en nuevo jugador del Mallorca durante la temporada 2021/22 en LaLiga, luego de la rápida irrupción que tuvo durante la última temporada con el Schalke 04, equipo del que se despedirá tras perder la categoría en Alemania.

Tal como se dio a conocer en las últimas horas, Mallorca se quedará con el delantero estadounidense de apenas 20 años y que recientemente brilló en la Copa Oro con la selección de los Estados Unidos, donde consiguió su primer título con la selección de su país y ahora encarará un nuevo reto, tras haber hecho su debut durante la temporada pasada en Bundesliga.

El delantero californiano fue parte de la Barça Residency Academy en Arizona, antes de dar el salto hacia el fútbol europeo, donde terminó su formación con el Schalke 04, club con el que se presentó y con el que tuvo grandes actuaciones, entre las que destacó el hat-trick con el que se convirtió en el primer estadounidense en marcar un triplete dentro del fútbol alemán.

Hoppe se había perdido los primeros partidos de la temporada con el cuadro alemán y disputó 16 minutos ante Fortuna Düsseldorf, el pasado fin de semana, antes de resolver su futuro y continuará su carrera dentro del fútbol español, cedido a Mallorca hasta el fin de la temporada e incluso este martes, se le pudo observar completando las pruebas médicas en las instalaciones del club español, para ultimar los últimos detalles de su transferencia.

Hoppe disputó 22 partidos de Bundesliga en la última temporada, marcando un total de 6 anotaciones y una asistencia, mientras que con la Selecicón Estadounidense, el atacante californiano recibió su primera convocatoria en la Copa Oro, misma en la que completó 5 encuentros y marcó un tanto además de una asistencia, en un torneo en el que el combinado norteamericano se quedó con el título tras vencer a México en la final.

Crece la presencia estadounidense en LaLiga

Con la llegada de Matthew Hoppe a Mallorca, el fútbol español sumará un elemento estadounidense más y el atacante se unirá a Matt Miazga, fichado recientemente por el Alavés, además de Yunus Musah y Sergiño Dest, de Valencia y Barcelona, respectivamente, durante la campaña 2021/22 de LaLiga.

Malbasic se va e Iván Alejo se queda tras no fichar por el Valladolid

Las últimas horas del mercado en el camiseta Cadiz 2021 han supuesto dos salidas: la de Jorge Pombo cedido al Oviedo y la de Filip Malbasic, que finalmente ha sido rescindido por el conjunto amarillo. La otra salida que se esperaba en el día de hoy era la de Iván Alejo al Valladolid, pero finalmente el club pucelano y el cadista no han llegado a un acuerdo y el extremo seguirá en el Cádiz.

La salida de Filip Malbasic llevaba días siendo un secreto a voces, pero no ha sido hasta el último momento cuando se ha ejecutado su salida. Finalmente el Cádiz ha llegado a un acuerdo con el delantero para poner fin al compromiso que los unía hasta 2023. “El Cádiz Club de Fútbol ha comunicado a Filip Malbasic que deja de pertenecer a la entidad. Le deseamos mucha suerte en su futuro profesional”, comunicó el club a través de sus canales oficiales.

El jugador serbio llegó al Cádiz en la temporada 2019/20 en el mercado invernal cedido por el Tenerife. Tras conseguir el ascenso con el conjunto amarillo, la entidad ejecutó su compra obligatoria. La pasada campaña Malbasic no tuvo mucho protagonismo en el equipo de Álvaro Cervera pese a participar en 38 encuentros, pero tan solo acumuló 846 minutos. Ahora, su etapa como cadista llega a su fin.

Iván Alejo, dolido con el Valladolid

El extremo del Cádiz, Iván Alejo, soñaba con jugar en el Valladolid, el equipo de su tierra tal y como él ha afirmado en varias ocasiones. Este mercado veía cerca regresar al club pucelano, pero finalmente no ha habido acuerdo y el futbolista se ha mostrado dolido con el Valladolid y, también, agradecido y entregado al Cádiz, donde continuará esta temporada.

En sus redes sociales ha compartido un mensaje para desahogarse tras conocer que su salida al club de sus amores no será posible. Así reza el tuit: “Orgulloso de mi, y de los míos. Gracias a todos por vuestro apoyo”. Y lo ha acompañado de una imagen en la que aparece la palabra ‘traición’ con sus acepciones.

Tras este mensaje el extremo ha lanzado otro en el que afirma que seguirá siendo fiel seguidor del Valladolid pese a lo sucedido y que su sueño de regresar y ascender a Primera con el club pucelano sigue vigente. “Era, es y seguirá siendo mi sueño jugar en el equipo de mi ciudad y devolverlo a Primera. Hice el mayor esfuerzo de mi carrera por regresar y se incumplió un compromiso que me hizo rechazar muchas opciones. Mi compromiso con el Cádiz será total y mi ánimo desde la distancia”, sentenció.