Mbappé estudia para Ronaldo

Tras un período complicado, Kylian Mbappé ha recuperado la sonrisa en el PSG. El internacional francés ha encontrado su sitio en los esquemas de Mauricio Pochettino y ha vuelto a jugar en una posición en la que se convirtió en una de las mayores promesas del fútbol europeo en el Mónaco.

Los inicios de Mbappé con el técnico santafesino fueron en la banda izquierda, una posición en la que se encontraba anclado y que no le permitió potenciar al máximo su arrancada y potencia al espacio. El exentrenador del Tottenham decidió colocarle de delantero centro el viernes en un 4-4-2 en el que sus rupturas al espacio y su velocidad fueron decisivas para contribuir con dos goles y una asistencia en la victoria del PSG contra el Montpellier por 4-0.

Mbappé, al que le han llovido fuertes críticas por sus últimas actuaciones, parece haber recuperado su mejor nivel como delantero centro. Mientras que Icardi fija a los centrales, el de Bondy ataca los espacios y aprovecha la calidad de Neymar y Di María en el último pase para nutrirse de sus pases. Además, su gran definición y su rapidez para desmarcarse le permiten a Pochettino tener a un jugador que pueda decidir partidos contra rivales que repliegan ante el PSG.

Su transformación como jugador, pasando de ser un delantero elástico y ágil a un jugador muy potente en la arrancada y con suma facilidad para driblar jugadores en conducción, le hacen recordar a Ronaldo Nazario salvando las distancias. El brasileño era un jugador con una potencia en la arrancada imparable, algo similar a Mbappé, aunque el francés tiene menor dominio de la técnica en espacios reducidos.

Las cuentas del Madrid anuncian fichajes de campanillas

Fue Florentino Pérez quien entendió, nada más llegar a la presidencia del Real Madrid por primera vez en el año 2000, cuál sería el modelo de negocio que seguiría el fútbol partir de ese momento. Por eso emprendió una carrera estelar en busca de reunir al mejor ramillete de futbolistas del planeta, como hizo en los años 50 Bernabéu con Di Stéfano, Puskas, Gento, Kopa y compañía… Trajo primero Florentino a Figo (60 millones). Luego vinieron Zidane (75), Ronaldo (45), Beckham (25), Owen (12)… Los ingresos empezaron a crecer exponencialmente en otros conceptos más allá de la taquilla, como márketing y sponsors publicitarios, y todo con una regla: el Madrid se repartía con sus grandes estrellas el 50% de los derechos de imagen. Ese fue el despegue del Madrid moderno que conocemos hoy…

Veinte años después, Florentino Pérez aún no ha perdido esa perspectiva. El club, incluso, no duda en poner sus intenciones de futuro en el informe económico de la entidad, el último aprobado en Asamblea. Es como una especie de sello de identidad que sigue permitiendo la viabilidad económica del club. “Durante el período 2000–2020, los ingresos han crecido a un ritmo medio anual del 9,6%”, argumenta el informe, que continúa: “Hacia el futuro, la potenciación de la imagen del Club a través de la inversión en grandes jugadores y la expansión internacional continúan siendo factores fundamentales para mantener la capacidad competitiva del Club y su posición de referente en el fútbol mundial”. Por tanto, la dirección a seguir es “la potenciación de la imagen del club a través de la inversión en grandes jugadores”.

En lo que respecta a Florentino, después de esa gran época galáctica, pudo disfrutar como cabeza visible del club de una década con la figura de Cristiano Ronaldo, que fichó por 96 millones de euros en 2009 y que dominó toda la faceta mediática de la entidad en ese tiempo. Tras su marcha, en 2018, recurrió al fichaje de Hazard quien, de momento, ha salido rana…

¿Qué vendrá después? 2021 es el año clave, el que señalaba a la incorporación de Mbappé, al que sólo le quedará un año de contrato en el PSG (termina en 2022) y que podría salir por un precio razonable. Pero la crisis sobrevenida por el coronavirus, que ha hecho que los ingresos caigan un 25% en dos años hasta los 617 millones (eso es lo que indica el presupuesto de la presente temporada) lo deja todo en el aire.

Ese párrafo en el que las cuentas del Madrid desvelan las intenciones de futuro pueden hablar del crack francés fundamentalmente. Pero también pueden hacerlo de Camavinga o Haaland. El mediocentro francés del Rennes también se ha convertido en una prioridad para revitalizar una media en la que Modric ya tiene 35 años. Habiendo cambiado de agente (ahora lo lleva Jonathan Barnett, el mismo que el de Bale) está más claro todavía que saldrá el próximo verano. Con 18 años, su precio rondará los 50 millones. Haaland, sin embargo, es más difícil que salga antes de 2022 del Borussia Dortmund por el pacto verbal al que llegó el CEO d ela entidad, Hans-Joaquim Watzke, con su representante, Raiola, para no facilitar si salida hasta el verano de 2022. Ahí es justo cuando Benzema termina contrato…

De una manera u otra, el Real Madrid necesita seguir viviendo de los fichajes de campanillas, que son los únicos que aseguran ingresos más allá de los títulos conquistados.

Salah, Firmino o Mané: monedas de cambio por Mbappé

Kylian Mbappé está cerca de salir a subasta. El francés acaba contrato en 2022 y el Paris Saint-Germain ve como los pretendientes se empiezan a agolpar en su puerta. En la de Kylian, claro, y con los parisinos entre ellos. Cada uno tiene un plan distinto. El Real Madrid vende con su prestigio y con mostrarle la senda de su gran ídolo, Cristiano Ronaldo. El ser el próximo gran 7 blanco convence bastante al francés pero el Real Madrid no es el único club que se mueve para que cambie de destino.

El PSG ha llamado a su puerta hasta tres veces para que se quede pero el delantero resiste las tentaciones para ver que hay más allá de la ciudad de la luz. El Real Madrid sigue trabajando pacientemente y el Liverpool también se mueve.

Los de Jürgen Klopp dominaron Europa y compiten por alargar su dinastía en Inglaterra después de una larga historia de desamor con el brillante trofeo de la Premier League que llegó a su fin la pasada temporada. Los reds saben que esa dinastía se podría alargar si convencen al delantero de Bondy y estos, están dispuestos a romper un tridente histórico en busca de más y más gloria.

Según Sunday Times, el Liverpool lleva valorando la venta de Salah, Mané o Roberto Firmino desde hace tiempo para abrir hueco a una posible llegada de Kylian Mbappé. Este medio asegura que no consideran a ninguno imprescindible y que, con 28 años y contrato hasta 2023, una buena oferta les podría sacar de Anfield para poder lanzarse definitivamente a por el delantero parisino. Añaden, además, que el destino de cualquiera de los tres delanteros reds podría ser LaLiga, aunque no especifican a que club de todos.

Esta temporada el fichaje de Diogo Jota dejó entrever que Klopp quiere aumentar la competencia arriba y el portugués está apretando a los miembros del tridente rojo como no lo hizo ningún otro teórico suplente en temporadas pasadas. Ahora, Anfield sueña con un nuevo héroe. 

Cualquier venta supondría un éxito

En caso de que Salah, Mané o Firmino salieran, cualquier venta por su valor de mercado (antes se solía vender por más, ahora, ha explotado la burbuja) supondría un éxito de gestión a nivel institucional de los de Liverpool.

El brasileño llegó desde el Hoffenheim a cambio de 41 millones de euros en 2015 y ya vale 72 ‘kilos, el senegalés pasó de otros 41 que ingresó el Southampton por su pase hasta los 120 actuales. Mismo valor que Salah, por el que el Liverpool pagó a la Roma otros 42 millones de euros. Una inversión total de 124 millones de euros que se podría recuperar con la venta de solo uno de los delanteros africanos y serviría para preparar la llegada del jugador que parece llamado a comandar la próxima etapa del fútbol de élite.