Las cuentas del Madrid anuncian fichajes de campanillas

Fue Florentino Pérez quien entendió, nada más llegar a la presidencia del Real Madrid por primera vez en el año 2000, cuál sería el modelo de negocio que seguiría el fútbol partir de ese momento. Por eso emprendió una carrera estelar en busca de reunir al mejor ramillete de futbolistas del planeta, como hizo en los años 50 Bernabéu con Di Stéfano, Puskas, Gento, Kopa y compañía… Trajo primero Florentino a Figo (60 millones). Luego vinieron Zidane (75), Ronaldo (45), Beckham (25), Owen (12)… Los ingresos empezaron a crecer exponencialmente en otros conceptos más allá de la taquilla, como márketing y sponsors publicitarios, y todo con una regla: el Madrid se repartía con sus grandes estrellas el 50% de los derechos de imagen. Ese fue el despegue del Madrid moderno que conocemos hoy…

Veinte años después, Florentino Pérez aún no ha perdido esa perspectiva. El club, incluso, no duda en poner sus intenciones de futuro en el informe económico de la entidad, el último aprobado en Asamblea. Es como una especie de sello de identidad que sigue permitiendo la viabilidad económica del club. “Durante el período 2000–2020, los ingresos han crecido a un ritmo medio anual del 9,6%”, argumenta el informe, que continúa: “Hacia el futuro, la potenciación de la imagen del Club a través de la inversión en grandes jugadores y la expansión internacional continúan siendo factores fundamentales para mantener la capacidad competitiva del Club y su posición de referente en el fútbol mundial”. Por tanto, la dirección a seguir es “la potenciación de la imagen del club a través de la inversión en grandes jugadores”.

En lo que respecta a Florentino, después de esa gran época galáctica, pudo disfrutar como cabeza visible del club de una década con la figura de Cristiano Ronaldo, que fichó por 96 millones de euros en 2009 y que dominó toda la faceta mediática de la entidad en ese tiempo. Tras su marcha, en 2018, recurrió al fichaje de Hazard quien, de momento, ha salido rana…

¿Qué vendrá después? 2021 es el año clave, el que señalaba a la incorporación de Mbappé, al que sólo le quedará un año de contrato en el PSG (termina en 2022) y que podría salir por un precio razonable. Pero la crisis sobrevenida por el coronavirus, que ha hecho que los ingresos caigan un 25% en dos años hasta los 617 millones (eso es lo que indica el presupuesto de la presente temporada) lo deja todo en el aire.

Ese párrafo en el que las cuentas del Madrid desvelan las intenciones de futuro pueden hablar del crack francés fundamentalmente. Pero también pueden hacerlo de Camavinga o Haaland. El mediocentro francés del Rennes también se ha convertido en una prioridad para revitalizar una media en la que Modric ya tiene 35 años. Habiendo cambiado de agente (ahora lo lleva Jonathan Barnett, el mismo que el de Bale) está más claro todavía que saldrá el próximo verano. Con 18 años, su precio rondará los 50 millones. Haaland, sin embargo, es más difícil que salga antes de 2022 del Borussia Dortmund por el pacto verbal al que llegó el CEO d ela entidad, Hans-Joaquim Watzke, con su representante, Raiola, para no facilitar si salida hasta el verano de 2022. Ahí es justo cuando Benzema termina contrato…

De una manera u otra, el Real Madrid necesita seguir viviendo de los fichajes de campanillas, que son los únicos que aseguran ingresos más allá de los títulos conquistados.