Aprobados y suspensos del Barça: Ansu, golazo de elegido

Ronald Koeman apostó por un 4-3-3 con una novedad tácticaDest jugó como extremo derecho y Gavi se metió de interior junto a De Jong y BusquetsSergi Roberto jugó como lateral derecho para proteger al estadounidense. Memphis fue la referencia arriba con Ansu haciendo daño por la izquierda con Alba. Este fue el uno por uno del Barça, en el que debutó Agüero.

Ter Stegen. Cal y arena. No reaccionó ante el disparo de Gayá en el 0-1. Luego hizo una buena parada a Guedes, algo heterodoxa. Correcto. Intentando salir de la línea gris.

Sergi Roberto. Cumplió porque cerró bien su banda. No sufrió ante Hugo Duro y se le vio algo más animado. Se retiró por el Gol Nord del Camp Nou y fue aplaudido al ser sustituido

Piqué. Aplaudido por la afición, se fajó con Maxi y salió ganador. Se llevó algún golpe. Cerró bien, mantuvo este vez la línea algo más adelantada y hasta se animó en un contragolpe, en el que casi hace gol.

Eric. Brillante. Tenía una revancha pendiente y jugó un gran partido. Aseado en la salida del balón, con un balón en profundidad a Alba excelente, sólo perdió una vez la posición y Carlos Soler se le coló. Ahí demostró su déficit en velocidad. Por lo demás, perfecto.

Alba. Profundo, como siempre, es imprescindible a día de hoy en el Barça. Estuvo en la jugada del 2-1. Se le vio en capitán, animando a Ansu, a Nico cuando salió. Comprometido. Buen nivel general.

Sergio Busquets. Vio tarjeta, pero le dio continuidad a sus buenos partidos en la Selección. Ordenó al equipo en la primera parte después del 0-1 pese a que el equipo se rompía un poco.

Frenkie de Jong. Lo mejor, sus arrancadas a todo campo. Tiene que intentar frecuentarlas más porque es su mejor virtud y la que le convierte en un futbolista distinto. Buen partido, en general.

Gavi. Brutal su impacto en el equipo con 17 años y dos meses. Excelente en la toma de decisiones. Frena y acelera cuando es necesario. Guarda el balón y trabaja. Tiene que tener cuidado con las tarjetas amarillas.

Sergiño Dest. Partido muy completo. Dio el 3-1 pero, antes, fue un martillo pilón para la defensa del Valencia. Persistió mucho y demostró que puede dar una alternativa a Koeman ahora que está sin extremos. Sabe pegarse a la banda.

Memphis. Trabajador. Le hace falta un poco en los últimos metros para terminar de romper. Pero da muchas soluciones al juego. Viene a recibir, rompe al espacio y combina bien. Tiene que mejorar ese pero del instinto matador.

Ansu. El primer gol sólo está al alcance de los elegidos. La asociación y el golpeo, localizando el rincón izquierdo de la portería de Cillessen, fue una maravilla y levantó a la afición, que sabe que un trocito del futuro del Barça pasa por él. Se le notó algo falto de chispa todavía en el uno contra uno. Él mismo se lo reprochó en alguna acción. Jugó una hora, hay que ver cómo aguanta la semana.

Los cambios

Coutinho. Un día para reencontrarse en el Camp Nou. Empezó, otra vez, algo tímido, pero fue cogiendo ritmo, permitió que el equipo se asociase un poco más y puso la guinda con el gol. Le dará confianza, aunque está lejos del jugador que fue.

Nico. Bien. No se complicó con los pases y estuvo algo más intenso que en el partido del Wanda. Como el resto de los jóvenes, muy aplaudido.

Mingueza. Entró por Sergi Roberto para evitar lesiones y dar consistencia a la defensa en el lateral derecho. Un comodín para Koeman.

Agüero. Debut insustancial, aunque tuvo dos acciones para marcar. En la primera, Memphis no lo vio cuando estaba solo. En la segunda, le faltó potencia y, cuando llegó al área, la defensa del Valencia ya se había colocado.

El calvario de Ansu Fati: al borde de la tercera operación

Ansu Fati está viviendo un auténtico calvario. Desde que se lesionara a principios de noviembre del año pasado del menisco de la rodilla izquierda que ha vivido un infierno. Cuando se puso en manos del prestigioso cirujano Ramón Cugat se le pronosticó 4 meses de baja tras suturarle el menisco. Era el tiempo previsto en cualquier manual de traumatología para una lesión de este tipo: tres meses para la cicatrización y un mes de trabajo de campo para recibir el alta.

Sin embargo, la rehabilitación de Fati fue de de mal en peor. Ya en el post operatorio tuvo que estar más días de los previstos ingresado en el Hospital Quirón, después la rodilla se le inflaba de manera sistemática y le impedían iniciar el trabajo de fisioterapia. La situación fue empeorando hasta el punto que a principios de enero se le volvió a operar a escondidas, sin dar ninguna información. El club, para cubrirse las espaldas de esta segunda intervención, alegó que estaba realizando una terapia regenerativa.

Pero desgraciadamente esta segunda intervención tampoco acabó de solucionar las molestias de la rodilla. De hecho, según ha podido saber AS, hace tres semanas sufrió una infección en el menisco que hizo saltar todas las alarmas.

Una confirmación que ha venido a través de la periodista Marta Carreras de Catalunya Ràdio que ha explicado en el programa ‘Tot Costa’ que ahora mismo existe una enorme incertidumbre en los servicios médicos sobre la situación de Fati, con la posibilidad de una nueva operación sobre la mesa.

Si se confirma esta tercera intervención, Fati habrá dicho adiós definitivamente a esta temporada y también se habrán evaporado las pocas opciones que aún alberga de jugar la Eurocopa y los Juegos Olímpicos.

Ansu Fati: «Fue llegar a Barcelona y ya no querer irme»

El futbolista del Barcelona mostró su lado más personal en un reportaje para la revista Esquire. A pesar del calvario que está sufriendo con la lesión en el menisco, su deseo estaba en volver a los terrenos de juego antes de finalizar la temporada. Ahora, tras no lograr superar esa dolencia de manera satisfactoria, sus esperanzas se pueden ver truncadas.

Ansu Fati llegó a España en 2009 para reencontrarse con su padre, que vino primero en busca de trabajo. El barcelonista recuerda el momento con una mezcla de nervios e iusión. «No sabíamos el idioma ni conocíamos a nadie. Llegar a un sitio nuevo asusta un poco porque no sabes lo que te vas a encontrar, pero se compensó con la alegría por reencontrarnos con mi padre».

Para él, su familia lo es todo. Luego llegó la aventura futbolística en el Barça. «El Barcelona fichó primero a mi hermano y después a mí. Me costó mucho venir, porque tenía toda mi vida en Sevilla, mis amigos, me cuidaban muy bien… pero fue llegar aquí y ya no quise irme«, recuerda el joven jugador.

El azulgrana vivía un momento muy dulce antes de la grave lesión: «Cuando fue el boom de mi debut no miré mucho las redes sociales, porque sabía que hablarían de mí… Si te lo crees demasiado, no rindes igual. Además, llegar al primer equipo y debutar no es lo más difícil. Lo más complicado es estar allí muchos años».