Noche de montañas rusas

Visto desde todos los planos, el Athletic se alza como un peligro para el Madrid. Por su condición de clásico, de la que ha abdicado en sus últimas visitas al Bernabéu (hace quince años que no gana y lleva sólo dos empates en sus últimos dieciséis partidos allí, su peor racha de siempre); por sus características de equipo cambiante de un partido a otro, y porque está en la segunda mitad de la tabla, zona donde habitan los rivales con los que el Madrid pierde la consciencia este curso. Más tras la semana alpina que arrastra (sigue el partido en directo en AS.com).

La paliza física y anímica de tres partidos cruciales aconsejan una rotación en el Madrid, pero las lesiones y el hundimiento de parte de la segunda unidad limitan mucho la capacidad de maniobra de Zidane. Odegaard, Hazard, Mariano y Odegaard siguen fuera. Y Marcelo, Isco o Militao ruedan hacia el fondo de la plantilla. El primero lleva cuatro partidos sin jugar un minuto; el segundo, tres; el tercero, ocho. Están fuera de onda aunque el técnico, en rueda de prensa, se autoinculpe de su desdicha. Con todo, cualquiera de ellos podría tener sitio hoy. Entre los que precisan un descanso urgente están Varane, que lo ha jugado todo menos el partido frente al Huesca, y Modric, que lleva 24 encuentros en dos meses y medio sin un solo descanso. Sin embargo, el cartel del Athletic y la baja por sanción de Casemiro quizá aplacen el receso. Por el brasileño jugará Valverde, que es casi plan A: ha sido titular en el 75% de los choques en que estuvo disponible.

Un nuevo ataque

Sí son previsibles cambios entre los acompañantes de Benzema en ataque. Lucas Vázquez ha enlazado ocho partidos completos sin descanso y Vinicius ha pinchado en los dos últimos. Así que pueden abrirse dos huecos para Rodrygo y Marco Asensio.

Tampoco es fácil la vida en el Athletic. Garitano lleva semanas en el alambre. Como Zidane, sortea el despido partido a partido. Ahora lleva tres sin ganar y el peligro vuelve a rondarle, no tanto en el partido de Valdebebas sino en el del viernes ante el Huesca. Dándole vueltas al equipo ha acabado sentando a Raúl García, 15 goles el curso pasado y una institución en la casa. Villalibre le ha quitado el sitio en los últimos cuatro partidos, pero el navarro podría estar hoy en el once. Es un enemigo natural del Madrid por su pasado atlético y por la fiereza que emplea en los duelos con los blancos (dos goles frente a 16 tarjetas).

El bajón de Williams

Tampoco son buenos tiempos para Williams, el jugador franquicia con la ficha más alta de la plantilla y que, ya con 26 años, sigue sin mejorar su relación con el gol. Su promedio anotador (0,27 tantos por encuentro) está muy por debajo de los de sus antecesores Urzaiz (0,30), Llorente (0,33) y Aduriz. Pasó dos años, un mes y 19 días sin marcar en San Mamés (de diciembre de 2016 a enero de 2019) y sólo lleva dos tantos este año. Ha contratado a un nutricionista y un cocinero para ver si por ahí encuentra ayuda, pero en Bilbao empieza a ser cuestionadoTambién Unai Simón, meta de la selección, encadena tres errores graves consecutivos. Los dos, en cualquier caso, estarán en Madrid.

No es descartable un once con tres centrales, que Garitano ya utilizó el curso pasado en el Camp Nou y el Bernabéu (empató a cero), mientras Vencedor y Unai López se disputan una plaza. El Athletic está más cerca del descenso que de Europa y el Madrid aún anda en desventaja respecto a la cabeza. Las finales no se acaban.

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