Aprobados y suspensos del Celta: Galhardo se lesiona en un trámite

Rubén: Espectador. No tuvo que realizar ninguna parada en su primer partido de la temporada.

Mallo: Sin forzar. Reapareció tras perderse los dos últimos encuentros por lesión. Se limitó a cumplir el trámite y a la hora de juego Coudet lo sustituyó.

Murillo: Serio. En su regreso a la titularidad después de caerse del once en Vitoria no pasó ningún tipo de apuro.

Domínguez: Sumando méritos. El central del filial estuvo impecable salvo en alguna imprecisión con el balón.

Fontán: Estreno goleador. En la última jugada del partido, y a puerta vacía, inauguró su cuenta realizadora como futbolista del primer equipo. Correcto como lateral zurdo.

Tapia: Sinónimo de intensidad. Se empleó a fondo y, curiosamente, Coudet lo mantuvo sobre el terreno de juego de principio a fin. Probó suerte de cara a puerta con 0-0, pero se le sigue resistiendo su primer gol de celeste. También apareció en ataque para meter un gran pase a Baeza que el andaluz no logró materializar.

Okay: Le pesa la inactividad. Espeso, con y sin balón, en la primera media hora. Se entonó un poco en el tramo final de la primera parte y fue sustituido a la hora de partido.

Solari: Lo único que le salió bien fue una obra de arte. Peleado con el esférico durante todo el partido, firmó uno de los mejores tantos de su carrera. Su golazo es pura fantasía: control de lujo y espectacular lanzamiento desde fuera del área que se coló por la escuadra.

Cervi: El mejor del Celta, y de largo. Sin demasiada incidencia en la banda durante los primeros minutos, dinamitó el encuentro cuando apareció por el carril central. Puso un centro medido a Santi Mina en el 0-1, envió un balón al palo y marcó dos goles, el segundo de bella factura por el regate y la definición. Exhibición.

Galhardo: Lesionado. Una molestia en el isquiotibial derecho le obligó a retirarse en el minuto 20. Las pruebas médicas revelarán el alcance de este contratiempo. Antes de pedir el cambio había perdonado el 0-1 en el primer ataque celeste del partido.

Baeza: No pudo reivindicarse. Actuando como segunda punta le costó encontrar su sitio. Estrelló en el portero un remate a bocajarro con 0-0 en el marcador. El último cuarto de hora lo jugó con calambres.

Mina (entró por Galhardo): Letal. Prácticamente en el primer balón que tocó, y sin haber calentado antes del cambio, abrió la lata gracias a un buen cabezazo. Asistió a Cervi en el 0-3.

Nolito (entró por Cervi): Clase. Salió enchufado y dejó destellos de su talento. Rozó el gol en dos ocasiones, con un remate mordido y una falta desde la frontal.

Kevin (entró por Mallo): Ofensivo. Aprovechando su frescura y el cansancio del Ebro, le metió una marcha más al ataque del Celta por la banda derecha.

Veiga (entró por Okay): Motivado en sus primeros minutos de esta campaña con el primer equipo. Coudet encomendó al centrocampista del filial la función que habitualmente corresponde a Denis Suárez, un ensayo quizás pensando en el futuro a corto plazo.

Brais (entró por Mina): Delantero centro. Otra prueba de Coudet por si en los próximos partidos tuviera que echar mano del mosense como ariete ante la lesión de Galhardo. Aunque fue derribado dentro del área en la última jugada, Mateu Lahoz no señaló penalti porque la acción concluyó con el gol de Fontán.

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