Oblak y la fortuna desesperan a la Croacia de Modric

Sin gol no hay paraíso. Ese podría ser perfectamente el resumen de una Croacia que apretó, pero no ahogó, en su visita a Eslovenia. Los subcampeones del Mundo llegaban con la intención de mejorar su pobre versión mostrada en la Nations League (apenas registraron tres puntos que les bastó para salvarse del descenso). Sin embargo, la selección ajedrezada chocó con un muro llamado Jan Oblak, que, junto a la diosa fortuna, le negó el tanto a los de Luka Modric y compañía.

Lo cierto es que las ocasiones no tardaron en llegar. Fue Croacia la principal animadora del partido, con dos oportunidades claras de gol. La primera un disparo lejano de Kramaric, que rozó el palo. Y la segunda un balón al poste de Vlasic, que, como no, rozó lo justo Oblak de forma previa para evitar el tanto visitante. Sin embargo, en la primera contra que cazaron los eslovenos, hincaron el diente. Tras una jugada de carambola con varios rebotes, Lovric puso la rubrica del gol del 1-0 con un disparo mordido, desviado por Vida, que se coló en la portería croata de Livakovic.

Jarro de agua fría para una selección ajedrezada que estaba siendo muy superior. Pese a ello, el guion se mantuvo intacto. Una Croacia, con Luka Modric (en su partido 134 igualaba a Darijo Srna como jugador croata con más internacionalidades) como director de orquesta, amasando la posesión y buscando crear espacios. Era una constante la de ver al madridista avanzar metros y filtrar balones, pero la finura de la línea ofensiva croata no era la más efectiva. Además de la velocidad de los centrales Blazic y Mevlja en cortar cada cuero que entraba en zona de peligro. Incluso la última jugada de la primera parte tuvo como protagonista al jugador del Real Madrid, en una falta botada que volvió a repeler Oblak a remate de Vida.

En el comienzo de la segunda parte, Zlatko Dalic dio entrada a Mislav Orsic, verdugo del Tottenham de José Mourinho en Europa League (les endosó un hat-trick para eliminarles). Piernas frescas con las que poder romper la telaraña que armaba la superpoblada defensa de Eslovenia. Las llegadas croatas se sucedían. Por un lado, la conexión Modric-Vrsaljko fue de los pocos brotes verdes que surgían, Por otro, la electricidad que aportaba Perisic. Pero los goles no llegaban, a la par que se cernía la sombra de una nueva posible contra de Eslovenia con la que podía sentenciar el partido.

Ni las postreras entradas de Budimir, Pasalic o Brekalo evitaron la derrota de Croacia. Así, los subcampeones del Mundo siguen en caída libre, empezando de la peor forma posible su andadura en la fase de clasificación para el Mundial de Qatar 2022. La cara, la Eslovenia de Jan Oblak, que arranca con tres puntos de oro al imponerse al teórico favorito del grupo.

El calvario de Ansu Fati: al borde de la tercera operación

Ansu Fati está viviendo un auténtico calvario. Desde que se lesionara a principios de noviembre del año pasado del menisco de la rodilla izquierda que ha vivido un infierno. Cuando se puso en manos del prestigioso cirujano Ramón Cugat se le pronosticó 4 meses de baja tras suturarle el menisco. Era el tiempo previsto en cualquier manual de traumatología para una lesión de este tipo: tres meses para la cicatrización y un mes de trabajo de campo para recibir el alta.

Sin embargo, la rehabilitación de Fati fue de de mal en peor. Ya en el post operatorio tuvo que estar más días de los previstos ingresado en el Hospital Quirón, después la rodilla se le inflaba de manera sistemática y le impedían iniciar el trabajo de fisioterapia. La situación fue empeorando hasta el punto que a principios de enero se le volvió a operar a escondidas, sin dar ninguna información. El club, para cubrirse las espaldas de esta segunda intervención, alegó que estaba realizando una terapia regenerativa.

Pero desgraciadamente esta segunda intervención tampoco acabó de solucionar las molestias de la rodilla. De hecho, según ha podido saber AS, hace tres semanas sufrió una infección en el menisco que hizo saltar todas las alarmas.

Una confirmación que ha venido a través de la periodista Marta Carreras de Catalunya Ràdio que ha explicado en el programa ‘Tot Costa’ que ahora mismo existe una enorme incertidumbre en los servicios médicos sobre la situación de Fati, con la posibilidad de una nueva operación sobre la mesa.

Si se confirma esta tercera intervención, Fati habrá dicho adiós definitivamente a esta temporada y también se habrán evaporado las pocas opciones que aún alberga de jugar la Eurocopa y los Juegos Olímpicos.

Ansu Fati: «Fue llegar a Barcelona y ya no querer irme»

El futbolista del Barcelona mostró su lado más personal en un reportaje para la revista Esquire. A pesar del calvario que está sufriendo con la lesión en el menisco, su deseo estaba en volver a los terrenos de juego antes de finalizar la temporada. Ahora, tras no lograr superar esa dolencia de manera satisfactoria, sus esperanzas se pueden ver truncadas.

Ansu Fati llegó a España en 2009 para reencontrarse con su padre, que vino primero en busca de trabajo. El barcelonista recuerda el momento con una mezcla de nervios e iusión. «No sabíamos el idioma ni conocíamos a nadie. Llegar a un sitio nuevo asusta un poco porque no sabes lo que te vas a encontrar, pero se compensó con la alegría por reencontrarnos con mi padre».

Para él, su familia lo es todo. Luego llegó la aventura futbolística en el Barça. «El Barcelona fichó primero a mi hermano y después a mí. Me costó mucho venir, porque tenía toda mi vida en Sevilla, mis amigos, me cuidaban muy bien… pero fue llegar aquí y ya no quise irme«, recuerda el joven jugador.

El azulgrana vivía un momento muy dulce antes de la grave lesión: «Cuando fue el boom de mi debut no miré mucho las redes sociales, porque sabía que hablarían de mí… Si te lo crees demasiado, no rindes igual. Además, llegar al primer equipo y debutar no es lo más difícil. Lo más complicado es estar allí muchos años».

Portugal roza el ridículo

Prometía ser un festival de Cristiano y terminó siendo un tostón de campeonato. Portugal empezó su camino hacia Qatar con buen pie aunque estuvo a punto de tropezarse con la primera piedrecilla que se le puso por delante. Un ridículo tanto en propia puerta de Azerbaiyán solventó el partido para los campeones de Europa, que deben mejorar su imagen en los próximos encuentros si no quieren complicarse su clasificación.

Ante la a priori facilidad del rival, Fernando Santos rotó a varios de sus titulares habituales en vistas del próximo encuentro contra Serbia, que se avecina clave para la clasificación. Ni Bruno Fernandes, ni Danilo, ni João Felix, ni Guerreiro fueron de la partida. En su lugar entraron Neves, Mendes, Neto y André Silva, el delantero con el que Cristiano ha asegurado sentirse más cómodo en la selección. Viendo partidos como el de este miércoles no se entiende bien el porqué.

La posibilidad de darse un festín era tan propicia para Cristiano que el portugués cada vez que cogía el balón, buscaba en seguida la portería de Magomedaliyev. Su afán por recortar distancias con Ali Daei, del que le separan siete tantos para ser el máximo goleador de la historia de las selecciones, le cegó de cara a puerta. Esa ceguera se contagió por todos sus compañeros en la primera parte, que no dieron con la fórmula para batir al portero de Azerbaiyán. Por suerte para la campeona de Europa, Medvedev se alió con los portugueses y encontró el modo de batir a su propio guardameta. Un centro sin peligro de Cancelo rebotó en la espalda del lateral y dejó a Magomeliyev, que había abandonado la portería para blocar el balón, con el molde en las manos mientras el balón traspasaba la línea de gol.

La tónica continuó tras el descanso. Cristiano insistía pero la pelota no quería entrar. Bruno Fernandes y João Felix entraron por Neto y André Silva y la entrada de ambos jugadores coincidió con el mayor arreón de Portugal, pero no sirvió para ampliar su ventaja. Lo que iba a ser un bufé libre terminó siendo un aperitivo que supo a poco, sobre todo a Cristiano.

El Liverpool escapa de la Premier

El Liverpool sí va a jugar la vuelta en casa pero no lo hará en Anfield. Esto, que en otra situación habría sido una mala noticia, ahora es buena. Después de seis derrotas consecutivas en casa en la Premier League, los reds atraviesan una de sus mayores crisis en los últimos años. En Budapest, terreno neutral, buscarán hacer bueno el 0-2 de la ida contra el RB Leipzig para calmar la tensión que les atrapa en el campeonato liguero, donde son octavos.

Mientras Nagelsmann planea cómo hacer daño a una defensa bajo mínimos –cada semana hay una nueva lesión en la zaga-, Klopp ha cerrado la puerta a la selección alemana: «Cuando firmas un contrato, cumples el contrato. Así lo hice en el Dortmund y en el Mainz. ¿Estoy disponible? La respuesta es no», dijo el técnico del Liverpool, que quiere agarrarse a la Champions League si no consigue la clasificación entre los cuatro primeros de la liga.

Ocasión para despegarse

Filomena no permitió a primeros de enero jugarse este Atlético-Athletic. El temporal impidió la disputa del enfrentamiento entre dos históricos del fútbol español. Dos meses después, los madrileños siguen empeñados en pelear hasta el final por esta Liga y los vascos ganaron la Supercoopa de España y se han clasificado para la final de Copa de esta temporada. Son dos conjuntos fiables, de peso y caminan firmes de la mano de Simeone y Marcelino, quienes mantienen una buena rivalidad. El Atlético llega de jugar el derbi. Tuvo al Real Madrid contra las cuerdas, fue mejor durante casi todo el partido, pero no remató la faena. El Athletic jugó con la unidad B el anterior partido liguero después de la semifinal copera ante el Levante. En principio, Marcelino pondrá a sus mejores futbolistas sobre el césped del Wanda Metropolitano.

El partido es crucial para la lucha por el título. El Atlético le saca tres puntos al Barcelona y cinco al Real Madrid. De ganar, la distancia se iría a seis y ocho puntos, respectivamente. Nada definitivo, pero sí una ventaja considerable a falta de doce jornadas para la conclusión. En el vestuario del Atlético nadie se aleja del archifamoso partido a partido de Simeone, pero el encuentro adquiere tintes de final. El líder tiene una ocasión de oro para despegarse y los del Cholo saben lo que hay en juego. Antes del parón tendrá que jugar ante Getafe y Alavés. En estos días hay media Liga en disputa.

Simeone dejó de nuevo en el banquillo a João Félix, quien jugó la recta final del derbi. Pasó inadvertido. Tampoco jugó de inicio ante el Vilarreal. Veremos si empieza en el once o se queda otra vez fuera. Saúl tampoco inició ante el Real Madrid y podría ser titular ante el Athletic. Habrá que ver si el Cholo hace alguna rotación o tira de los que le están dando resultado. Lo más positivo para el entrenador argentino es que el Atlético se rearma, ya con Trippier y Carrasco. Luis Suárez volvió a marcar tras unas jornadas de sequía y será la principal amenaza para el conjunto bilbaíno. Igual que Marcos Llorente, en un excelente estado de forma.

En el Athletic formará Raúl García y eso son palabras mayores en el Atlético. Respeto y admiración para uno de los importantes en la historia reciente del club madrileño. Pero el ‘rulo’ jugará como rival y en los noventa minutos no regalará ni un balón. Como tampoco Williams, Muniain y compañía. El Athletic quiere acercarse a los puestos europeos y para ello necesita puntuar. LaLiga pasa por el Wanda Metropolitano. Los dos más poderosos, Barcelona y Real Madrid, estarán muy pendientes de lo que pase hoy.

Duras críticas a Cristiano

Fabio Capello cargó duramente contra Cristiano Ronaldo tras la eliminación de la Juventus en Champions contra el Oporto. El técnico italiano culpó en parte al portugués del prematuro adiós de los suyos, en especial por el gol de falta anotado por Sergio Oliveira en la recta final del encuentro. Según el entrenador, la estrella de la Juve tuvo miedo a impactar con la pelota y fue el causante de que la pelota acabara dentro de la portería.

«El primero gol en el primer partido es un regalo, hay un gran descuido en el segundo… Ciertos goles no se pueden encajar. El penalti de esta noche es otro regalo. Demiral está demasiado ingenuo, es un error gravísimo. Pero esto ya es lo más grave. Cristiano Ronaldo saltando y girando en la barrera. Quien esté en la barrera no puede tener miedo a ser golpeado. Es un error imperdonable que no tiene excusas«, sentencia Capello.

Además, defendió la figura de Allegri, ante todas las críticas que en su día recibió: «El tan vilipendiado Allegri llegó a dos finales de la Champions League, ganó campeonatos… Lo que hizo jamás se destacó. Se dijo que la Juve necesitaba un fútbol diferente. Estas cosas hay que decirlas. Cuando intentas hacer algo diferente, entras en cosas que no son siempre agradables y positivas».

Del Piero

Alessandro Del Piero, por su parte, criticó la actuación del exmadridista, aunque no le echa toda la culpa del fracaso bianconero: «Cristiano tiene responsabilidades, por supuesto. No tuvo muchas ocasiones, pero desperdició aquel cabezazo que nos acostumbró a aprovechar siempre. Sin embargo, no puede ser únicamente culpa suya. La Juve jugó más de una hora 11 contra 10″.

Más críticas

El periodista Paolo Condó, en el mismo plató, fue tajante sobre el portugués: «A Cristiano lo ficharon para competir al máximo nivel en la Champions. En las primeras dos temporadas se desmoronó el resto del equipo, esta vez él también. Antes del partido le pedí a Paratici sobre su renovación, creo que ahora me daría una respuesta negativa».

Por primera vez en 15 años

Cristiano se despidió de la Liga de Campeones en los octavos de final por segunda temporada consecutiva, al caer contra el Oporto tras la debacle del curso anterior contra el Lyon, y no marcó en una eliminatoria europea por primera vez en los últimos quince años.

Desde su adiós al Real Madrid y su fichaje por el Juventus en 2018, el mejor resultado de Cristiano en la Copa de Europa ha sido un cuarto de final en su primera campaña turinesa, cuando cayó contra el Ajax.

Si en las ediciones anteriores CR7, cinco veces campeón de Europa y máximo anotador histórico de la competición, había marcado siete goles en siete partidos, siendo decisivo en los octavos del curso 2018-2019 contra el Atlético Madrid con un tremendo triplete, este martes el luso no tuvo espacios y no pudo evitar un nuevo fracaso europeo de su equipo.

El Metropolitano, talismán blanco

El Real Madrid llega al derbi con la obligación de ganar para seguir enganchado a la pelea por la Liga: está cinco puntos por debajo de los rojiblancos (58 a 53) con el Atlético aún teniendo que jugar un partido atrasado. Si cae, la distancia quedará en ocho puntos que podrían llegar a ser once; el empate dejaría abierta una puerta, pero sin margen de error y dependiendo de que los del Cholo pinchen más de una vez. Sólo el triunfo garantiza al Madrid seguir en la pugna, un objetivo para el cual contará con dos elementos a su favor: su estupendo rendimiento como visitante esta temporada y su historia en el Wanda Metropolitano, donde todavía no sabe lo que es caer.

El nuevo feudo rojiblanco se estrenó en la campaña 2017-18 y desde entonces el Madrid lo ha visitado en tres ocasiones: dos empates a cero (en la 17-18 y el curso pasado) y un 1-3 en la 2018-19, con goles de Casemiro, Ramos de penalti y Bale, en tiempos de Santiago Hernán Solari en el banquillo madridista.

Aunque la tarea este curso se presenta titánica: el Atleti es el mejor local de la Liga, con 29 puntos logrados de 36 (nueve victorias, dos empates y sólo una derrota en 12 partidos), 26 goles marcados (2,2 por encuentro) y sólo siete recibidos (0,6 por duelo). Ningún equipo ha conseguido vencer dos veces en el Metropolitano: sólo lo hicieron una vez Chelsea, Sevilla, Levante, Espanyol y el propio Madrid. Para subirse al tren de la Liga, el equipo de Zidane debe ser el primero en conseguirlo.

El Madrid, un seguro a domicilio

Aunque a su favor cuenta el Madrid con una estadística como visitante que invita al optimismo: es el segundo mejor equipo a domicilio (sólo superado por el Atlético), con 28 puntos (ocho victorias, cuatro empates y una derrota) de 39. Lleva ocho encuentros de Liga sin perder lejos de Valdebebas: no cae desde el 8 de noviembre, cuando se fue goleado de Mestalla (4-1). Y ha sido a domicilio donde ha dejado muestras de su mejor rendimiento: San Siro (0-2), Bérgamo (0-1), Camp Nou (1-3), el Pizjuán (0-1)…

Berenguer mete al Athletic en su segunda final de Copa

El Athletic repetirá final de Copa en sólo dos semanas. Los de Marcelino eliminaron al Levante, con un gol de Berenguer en la prórroga, y tendrán dos oportunidades de levantar de nuevo el título de campeón, ese que se le resiste desde 1984 (aquella final de la tangana con Maradona de por medio). En 2021 recupera el clásico apelativo de rey de Copas, o al menos el de rey de las finales. Ningún otro disputará dos finales de la competición del KO por excelencia en sólo 14 días. Histórico. El 3 de abril, contra la Real Sociedad; el 17, contra el Barça de Messi. Además, los de Marcelino se aseguran la defensa de la Supercopa, en enero de 2022.

El Levante, por su parte, se quedó a las puertas de la historia. Superado por un rival con más cuajo en estos partidos, tendrá que bajar de la nube y volver a su día a día en LaLiga, que es la que le da comer, como dice Paco López. Se desfondó mediada la segunda mitad. Tuvo sus opciones, sobre todo tras el gol de Roger, y en su fuero interno siempre le quedará saber qué hubiera pasado con un Ciutat de València lleno, qué habría sido de ellos con una plantilla sin lesiones, sin tanta acumulación de esfuerzo. Un diez para este grupo de Paco López.

La primera parte fue a tumba abierta, con dos equipos verticales en pos de la portería contraria, con dos defensas algo blandas, como atenazadas por la presión del momento. A cada ataque de uno, le respondía otro acercamiento del contrario. Así, el primero que percutió fue Raúl García que remató cerca del poste un servicio de De Marcos. De Frutos respondió de espuela pero fue Roger el que dio en la diana. Gran jugada por la banda izquierda, con caño de Morales incluido, pase de Rochina y Roger, más listo que nadie en el área, a la media vuelta cruza a la red.

Pero el Athletic no estaba dispuesto a renunciar a su segunda final de Copa. Muniain perdonó a Aitor con un cabezazo que salió alto. Por entonces, los de Marcelino habían encontrado un bólido en una autopista con Williams. Así llegó la jugada del penalti. El ariete se fue por la izquierda con su exultante zancada de cuatrocentista, centró al área y Duarte placó a Raúl García cuando este iba a fusilar a Aitor. El navarro, seis días después, repitió desde el punto de penalti.

1-1, todo igualado. Pero nadie con ganas de parar. De Frutos lo intentó con un remate difícil, Muniain se encontró con Aitor pero fue Yeray quien casi la mete en su propia portería, tras un centro de Miramón. El poste le salvó. Del ida y vuelta, intensidad y verticalidad de la primera parte se pasó al juego trabado, ritmo más bajo y faltas tácticas multiplicándose, tras el descanso. Paco y Marcelino advirtieron a los suyos en el vestuario: quien se equivocara, perdía.

Mediada la segunda parte, al Levante le empezó a faltar fuelle. El Athletic empezó a inclinar el campo hacia la portería de Aitor. Pero ni Williams, tras un taconazo genial de Raúl García, ni Berenguer, en dos ocasiones, una de ellas con un cabezazo de espaldas, encontraron la red. El Levante lo fiaba todo a defender y que llegara una cabalgada de Morales o Roger… o un balón parado de Bardhi. Nadie se equivocó, lo que dio paso a la prórroga.

Última media hora

Y ahí, el Athletic quiso más, o pudo más. Raúl García lanzó al lateral de la red en su último esfuerzo y Marcelino puso en liza el punch de Villalibre. El Levante apenas daba dos pases seguidos. Ya casi se trataba de llegar a la orilla de los penaltis. La veía. Pero apareció Berenguer, con un derechazo, que golpeó en Vukcevic y el poste antes de entrar, que mete al Athletic en la final tras una carambola cruel para el Levante y mágica para el Athletic.

Haaland sí está a tiro

Dos nombres ocupan la parte alta de la lista de deseos del Real Madrid para el próximo verano: Mbappé y Haaland. Por ese orden. El francés es la prioridad, acaba contrato en 2022 y no está respondiendo afirmativamente a las ofertas de renovación del PSG; el club blanco espera que la entidad parisina se abra a negociar ante el riesgo de perderlo en un año sin que deje nada en la caja, aunque el PSG ya ha demostrado que eso no le duele.

La especial dificultad de la operación y el delicado momento que atraviesan las cuentas del Real Madrid (también las del PSG) hacen que el club merengue tenga en reserva un plan más factible como es el delantero noruego del Dortmund. Haaland estaba en los planes del Madrid para 2022. No tiene cláusula de rescisión, pero al menos el jugador sacó del club el compromiso moral de que en 2022 escucharían las ofertas que llegaran por él. Se supone que este verano no.

Las dificultades deportivas que atraviesa el Madrid han convertido en prioritario el fichaje de un delantero: ha marcado sólo 57 goles en 34 partidos, 1,7 de promedio por encuentro. La idea es adelantar a junio la incorporación de Haaland si Mbappé se demuestra inviable, y según publicó el miércoles Sport Bild, al nórdico la idea no le desagrada en absoluto: sabe que el Madrid le pretende y esperará a escuchar su propuesta. Además, sus pretensiones salariales, de 12 millones netos por temporada (muy por debajo de los 36 que el PSG ofrecerá a Mbappé), encajan en las cuentas.

Sintonía entre Madrid y Borussia

A esto cabe añadir las ganas de Mino Raiola de empezar a hacer negocios de forma sostenida con el Real Madrid y la buenísima relación que mantienen el club blanco y el Dortmund, gracias sobre todo a la sintonía existente entre Florentino Pérez y Hans-Joaquim Watzke, presidente borusser, cosechada tras varias operaciones a lo largo de estos años (Sahin, Achraf, Reinier…). El director deportivo del Dortmund, Michael Zorc, quiso enfriar hace unos días los rumores en torno a Haaland: «No quiere, no puede y no va a cambiar de club». Lo hizo después de que Raiola afirmase tener a diez clubes tras el ariete.

Ayer, Watzke fue más realista sobre las opciones del Dortmund de retener a sus figuras en declaraciones a Handelsblatt: «Pedir créditos a los bancos para no vender jugadores es algo que no haremos. Si la próxima temporada no hay público en los estadios, tendremos que contemplar vender algún jugador. No descarto nada en plena pandemia». Si el Dortmund no logra clasificarse para la Champions League (es quinto, a tres puntos del Eintracht Frankfurt), sus urgencias económicas pasarán al siguiente nivel y la salida de una figura se tornará casi obligada. Puede ser Haaland, puede ser también Jadon Sancho, si bien el británico ha perdido cartel en la última temporada; el Dortmund llegó a rechazar una oferta del United de 100 millones por él.

City, United y Chelsea, en el camino

Precisamente, el United es uno de los cuatro equipos que marchan en cabeza para intentar el fichaje de Haaland en junio. Los devils intentarán hacer valer en su favor la presencia en su banquillo de un noruego como Ole Gunnar Solskjaer, ídolo de su país durante las décadas de los 90 y los 2000. Aunque el principal rival del Madrid en la puja por Haaland es el otro equipo de Mánchester. El City cuenta con potencial económico de sobra para tentar al noruego y necesita un reemplazo para Agüero, que finaliza contrato en junio y no seguirá. Por último, aparece el Chelsea, que no convence tanto al futbolista y tampoco anda sobrado de espacio en la delantera: el verano pasado firmó a Werner, que de momento está dando un rendimiento irregular (lleva 10 goles y nueve asistencias).

El que no aparece en la puja, y es extraño, es el Bayern. Ver al equipo bávaro peleando y llevándose a los mejores jugadores del Dortmund ha sido una constante durante los últimos años (Hummels, Götze, Lewandowski…). Pero en este caso el presidente del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, ya se ha encargado de avisar de que no cuenten con ellos: «Tengo buena relación con Watzke, mientras esté yo en el Bayern no habrá otra compra como la de Lewandowski (llegó gratis, se anunció meses antes de finalizar contrato). Haaland está bien en el Dortmund». Aunque, al menos, dejó una puerta abierta: «Eso sí, no se sabe lo que puede pasar en el futuro, yo estaré en la presidencia del Bayern Múnich hasta diciembre del año 2021…».